Científicos argentinos hallaron en Río Negro un fósil excepcionalmente completo de un pequeño lagarto que vivió hace 70 millones de años. El descubrimiento, clave para entender la evolución en Sudamérica, fue publicado en una revista científica internacional.
Un equipo de paleontólogos del Museo Argentino de Ciencias Naturales, en colaboración con otras instituciones, descubrió en la Patagonia un fósil único de un lagarto que convivió con los dinosaurios hace aproximadamente 70 millones de años. El hallazgo, realizado en sedimentos de la Formación Allen en la provincia de Río Negro, representa un hecho excepcional para el hemisferio sur, donde el registro de lagartos de esa era es muy escaso.
La nueva especie, denominada Paleoteius lakui, es el lagarto terrestre más completo conocido hasta el momento para el Cretácico tardío en Sudamérica. El fósil conserva partes del cráneo, vértebras y huesos de las extremidades pertenecientes a un mismo ejemplar, algo poco común en paleontología. Con un cráneo de apenas 2 centímetros y una longitud total de unos 15 centímetros, se trata de restos muy pequeños y frágiles.
«Son piezas muy pequeñas, muy frágiles, difíciles de encontrar», explicó a MDZ Online el paleontólogo Federico L. Agnolín, líder de la investigación. «Y cuando los encontramos, hay que extraerlos con muchísimo cuidado para que no se dañen». El estudio del fósil, que comenzó en 2023, requirió el uso de microtomografías realizadas en conjunto con la Comisión Nacional de Energía Atómica, debido al diminuto tamaño de los restos.
El nombre Paleoteius lakui combina el término griego «paleo» (antiguo) con «teyú», palabra de origen guaraní para referirse a los lagartos, y «lakui», que significa «abuelo» en mapuche, en alusión a su carácter primitivo. Los análisis anatómicos ubican a este animal dentro del grupo Scincomorpha, de dieta probablemente insectívora, y que carecía de registros fósiles en América del Sur.
Hace 70 millones de años, el yacimiento Salitral Ojo de Agua en Río Negro era un paisaje de lagunas cercanas al mar, con una fauna diversa que incluía dinosaurios, mamíferos, serpientes y anfibios. El descubrimiento de Paleoteius lakui es una pieza clave para entender ese ecosistema y la evolución distinta que tuvo Sudamérica. «Nos encontramos con un animal muy raro, distinto al resto del mundo», señaló Agnolín. «Esto está de acuerdo con la idea de que Sudamérica fue distinta, que los animales acá evolucionaron de otra manera».
La investigación, que se completó en un plazo inusualmente corto de dos a tres años, fue aceptada para su publicación sin costo en la revista Scientific Reports, considerada de gran relevancia. El hallazgo ayuda a redefinir la interpretación de los procesos evolutivos en el continente.

