Una joven denunciante detalló el mecanismo de captación a través de redes sociales y explicó que aceptó participar por una deuda urgente. El caso investigado por la Justicia federal ya tiene al acusado detenido.
Una de las jóvenes que denunció al responsable de «Argentina Casting», la presunta red de explotación sexual digital que investiga la Justicia federal, brindó su testimonio. Agostina, una joven tucumana, relató cómo fue contactada a través de Instagram con la promesa de un pago en dólares por participar en grabaciones. «Lo hice para pagar una deuda», admitió en una entrevista.
En su declaración, describió la maniobra que habría utilizado Gianfranco Gaspar Núñez para captar mujeres jóvenes. El acusado se encuentra detenido con prisión preventiva por 90 días, imputado por presunta trata de personas con fines de explotación sexual digital. Según la investigación, ofrecía a mujeres de distintas provincias participar de supuestos «castings» para contenido que, aseguraba, sería distribuido solo en el exterior.
Agostina contó que el primer contacto fue por mensaje directo en Instagram, donde le ofrecieron participar de una grabación. «Me había contactado por Instagram prometiendo que el video no se iba a divulgar en Argentina», explicó. En ese momento, con 21 años y una situación personal delicada, aceptó por necesidad de dinero urgente para saldar una deuda. «Él ofrecía 200 dólares por grabar un único video sexual. En mi caso me pagó antes de iniciar la grabación», sostuvo, aunque mencionó conocer casos de otras jóvenes a las que no les pagaron.
La víctima señaló que, antes de filmar, le hicieron firmar un contrato redactado en inglés, que establecía que el contenido no sería difundido en Argentina. «No me dejó una copia. Me dijo que podía sacarle fotos, pero no llevarme el contrato», relató. Este testimonio coincide con otros incorporados en la causa.
Los fiscales creen que el acusado montó una estructura que operó desde 2022 bajo una fachada de productora audiovisual. La mecánica era similar en cada caso: contacto por redes sociales, promesa de dinero rápido, un supuesto acuerdo de confidencialidad y encuentros en departamentos temporarios alquilados en distintas ciudades. En el caso de Agostina, el encuentro se produjo en un departamento temporario en el centro de Tucumán.
La investigación ya detectó material grabado en Rosario, Buenos Aires, Posadas y otras ciudades. Durante allanamientos, la Policía Federal secuestró más de 150 archivos audiovisuales, además de cámaras, computadoras y dispositivos de almacenamiento que son peritados.
Para la Justicia, un punto grave es que muchas jóvenes habrían aceptado participar creyendo que el material sería comercializado fuera del país, cuando en realidad terminaba circulando en plataformas abiertas y canales digitales de fácil acceso. «Yo tenía un motivo económico. Necesitaba calmar mi ansiedad porque le debía plata a una expareja que me estaba hostigando. Era chica y no sabía pedir ayuda», expresó Agostina.
Su declaración expone una de las hipótesis centrales del expediente: que el acusado buscaba deliberadamente mujeres en situaciones de vulnerabilidad emocional o económica para convencerlas de participar. Los investigadores consideran que el mecanismo se sostenía tanto en el engaño económico como en una manipulación psicológica previa.
Hasta el momento hay al menos ocho víctimas formalmente incorporadas a la causa, aunque se estima que el número real podría ser mayor.

