Marcelo Dionisio Velásquez y María Elena Regis fueron imputados por la Fiscalía de Delitos Económicos tras ser denunciados por seis personas que los conocían de una iglesia evangélica de Godoy Cruz. Ofrecían inversiones con supuestas ganancias del 20% mensual.
Marcelo Dionisio Velásquez, de 50 años, nacido en Chile y radicado en Mendoza, donde trabajaba como fotógrafo de eventos, y María Elena Regis, de 53 años, empleada de la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP) en el Hospital El Carmen, fueron imputados por la Fiscalía de Delitos Económicos por seis estafas ocurridas entre septiembre de 2024 y enero de 2026.
Las víctimas, seis personas que asistían a la misma iglesia evangélica ubicada en Godoy Cruz, denunciaron haber entregado sumas de $2,3 millones, $3 millones, $4 millones, $6 millones, 2.200 dólares y 8.000 dólares. Según la imputación del fiscal Hernán Ríos, el modus operandi consistía en que la pareja ofrecía inversiones bursátiles con un retorno del 20% mensual, tasa superior a la de entidades financieras tradicionales.
En los primeros meses, las víctimas percibían ganancias, lo que las llevaba a invitar a otras personas a participar. Los acuerdos se formalizaban mediante contratos con la firma «D&M Inversiones». En un momento posterior, los pagos cesaron.
Tras ser imputados, la Fiscalía otorgó a la pareja la libertad sujeta a condiciones: entrega de pasaporte, prohibición de salir del país, presentación ante la Justicia cuando sea requerida y una caución de $30 millones. La abogada defensora Federica Vicchi propuso como garantía un inmueble en Formosa, que fue rechazado por estar en otra provincia y tener copropietarios. Ante esa situación, el abogado de una de las víctimas solicitó la detención de la pareja.
Fuentes judiciales indicaron que los acusados presentaron otro bien como caución y que se están realizando los trámites para su validación. De concretarse, podrán continuar en libertad mientras avanza la investigación.

