Un grupo de jueces penales presentó una denuncia administrativa ante la Suprema Corte de Justicia de Mendoza contra el juez Rafael Escot, a quien acusan de filtrar capturas de pantalla de un grupo privado de WhatsApp para favorecer a la defensa del ex funcionario Marcelo D’Agostino.
La filtración de chats del grupo de WhatsApp «Hay juec@s en Berlín», integrado por jueces penales en actividad y jubilados, motivó la recusación de la jueza María Belén Salido por parte de los abogados defensores de Marcelo D’Agostino. Los defensores, Daniel Sosa Arditi y Eduardo De Oro, argumentaron «temor de parcialidad» debido a que Salido se manifestó sobre la situación procesal de D’Agostino en abril y no se inhibió días atrás, cuando fue seleccionada por sorteo para intervenir en el caso.
Este miércoles, los jueces penales en actividad Diego Lusverti, Eduardo Martearena, Carolina Colucci, Mónica Romero, María Laura Guajardo, María Belén Salido y Mateo Bermejo, junto a los retirados Agustín Chacón y Gabriela Urciuolo, presentaron una denuncia administrativa en la Suprema Corte de Justicia contra el juez Rafael Escot. En la denuncia, solicitaron el secuestro y peritaje informático de los dos teléfonos celulares de Escot para determinar si filtró las capturas de pantalla del grupo.
Según los denunciantes, Escot entregó al imputado Marcelo D’Agostino las capturas de pantalla que involucran a Salido y a otros magistrados «para favorecer a la defensa técnica». En el escrito, señalaron que «el daño excede a la magistrada recusada y a esta causa» y que la filtración «compromete la confianza recíproca sin la cual los integrantes de un mismo cuerpo no pueden deliberar con libertad, y proyecta hacia la sociedad la imagen más corrosiva que puede recibir un Poder Judicial: la de que, dentro de él, hay magistrados que operan en secreto al servicio de las partes».
En una reunión privada celebrada el mismo miércoles, los denunciantes confrontaron a Escot, quien admitió haber pasado las capturas a D’Agostino, a quien calificó como su «amigo». Escot justificó su acción al considerar que Salido debió inhibirse del caso, ya que el 10 de abril, en el grupo, escribió sobre D’Agostino: «Uyy, seguro que le piden prisión preventiva jejej».
Los denunciantes afirmaron que Escot «alteró» la configuración de su celular y pidieron que se determine si las capturas fueron enviadas a contactos ajenos al grupo, así como «la interacción del juez Escot con los defensores De Oro y Sosa Arditi, con D’Agostino y/o con familiares y/o allegados a éstos».
La recusación de Salido se basa en que, según los defensores de D’Agostino, la jueza mostró parcialidad al comentar una noticia periodística sobre el caso con la frase mencionada. D’Agostino está imputado por amenazas en contexto de violencia de género y portación ilegal de arma de fuego de guerra.

