El oficialismo avanza con el proyecto de incentivos del ministro Caputo. La fecha para el dictamen sería el 17 de junio, mientras la negociación con gobernadores y opositores se centra en el desarrollo de proveedores locales.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, prevé dictaminar el proyecto conocido como súper RIGI la próxima semana, con fecha tentativa para el miércoles 17 de junio. La iniciativa, impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo, busca otorgar beneficios fiscales y cambiarios a inversiones de al menos mil millones de dólares en industrias como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada e infraestructura digital.
Según fuentes parlamentarias, el oficialismo apunta a una sesión para el miércoles 24 de junio, en la que se trataría el acuerdo con holdouts y se daría media sanción al súper RIGI. Sin embargo, persisten puntos en discusión. El kirchnerismo solicitó más oradores y jornadas informativas, mientras que los gobernadores aliados negocian con la Casa Rosada la inclusión del desarrollo de proveedores locales y una mayor especificación en el articulado.
“Si hay proveedores locales que cumplen con requisitos de calidad, disponibilidad y precio, tanto durante la inversión como en la operación, pedimos que tengan los beneficios, aunque tengan un porcentaje mínimo en el proyecto”, declaró un diputado de los gobiernos aliados a La Libertad Avanza. Desde el oficialismo reconocieron “buena voluntad para hacer las correcciones necesarias y avanzar”.
Este miércoles se realizó una reunión plenaria de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, de Industria, y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Participaron representantes de cámaras empresarias. Carlos Ormachea, de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, afirmó: “A partir de que entendemos que (Vaca Muerta) es un proyecto de exportación, tenemos que pensar cómo competimos en ese mercado”. Esteban Gramblicka, asesor legal de la Cámara Argentina de la Energía, sostuvo que el RIGI “actúa como un puente de competitividad frente al riesgo país”. Roberto Cacciola, de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, señaló: “El primer gran punto que establece el RIGI es la posibilidad que tienen los inversores de litigar en el exterior”.
El súper RIGI establece un impuesto a las ganancias del 15%, exención de derechos de importación y exportación, reducción de contribuciones patronales al 10% para nuevas relaciones laborales, y liberación progresiva de la obligación de liquidación cambiaria hasta el 100% al tercer año. La estabilidad normativa está garantizada por treinta años. Las provincias deben adherirse al régimen, comprometiéndose a no crear nuevas cargas fiscales, limitar Ingresos Brutos al 0,5% y eliminar el impuesto de sellos. El proyecto prevé arbitraje internacional fuera de Argentina y es incompatible con el RIGI original de la Ley 27.742.

