Una imagen de 13 metros de altura, ubicada sobre la Ruta 1 en la zona de La Bajada, despierta opiniones encontradas entre vecinos, devotos y críticos. El culto a este santo popular no reconocido por la Iglesia Católica se suma a la polémica.
Una estatua de San La Muerte, cuya construcción se atribuye a un «sanador» de la zona, genera adhesiones y rechazos entre los habitantes de un pueblo de Santiago del Estero. La instalación de la imagen en la zona de La Bajada, departamento Banda, sobre la Ruta 1, abrió una fuerte discusión social, religiosa y cultural. La obra comenzó a levantarse en un predio identificado como “Santuario de Sanación y Liberación para los Hijos de Dios”. La imagen esquelética de grandes dimensiones, visible para vecinos, automovilistas y devotos, ha provocado debates.
El sitio santiagueño Nuevo Diario Web informa que la construcción está vinculada a Daniel Quintero, conocido como «sanador». Quintero afirmó que en el lugar no se sacrifican animales ni se realizan rituales. “Este lugar es algo espiritual. Hace 38 años que soy devoto del Gauchito Gil y de San La Muerte. Esto es porque el santo curó a mi sobrino, de ahí seguí un camino de espiritualidad y de devoción», explicó. La imagen gigante de San La Muerte se encuentra al costado de una capilla dedicada al Gauchito Gil. Quintero agregó: «En este lugar no se matan animales, no se trabaja con sangre. El que es fiel del Gauchito, viene y le prende una vela. El que es fiel de San La Muerte, viene y le prende la vela. Cada uno con su fe».
El artista plástico responsable, Miguel Ángel Nazar, detalló que la obra tiene 13 metros de altura y está hecha de cemento. La estructura muestra a San La Muerte con forma de esqueleto y guadaña, y cuenta con un sistema de iluminación en los ojos que resalta durante la noche. Tanto Nazar como Quintero aseguraron que la construcción finalizaría entre el viernes 8 y sábado 9 de mayo.
San La Muerte es un «santo popular» no reconocido por la Iglesia Católica, que lo considera una superstición. Sus raíces son jesuítico-guaraníes, y se cree que el culto nació en el siglo XVIII en las misiones jesuíticas de Corrientes y Paraguay. A diferencia de la Santa Muerte mexicana, San La Muerte en Argentina se representa como un esqueleto masculino, generalmente sentado y con una guadaña. Para sus fieles, simboliza una justicia que «no distingue clases sociales» y se le pide por diversos favores mediante promesas que incluyen whisky, puros, velas rojas o negras, claveles o dulces. Se lo celebra principalmente el 15 y 20 de agosto.
La enorme estatua en la Ruta 1 ha sido interpretada como un mensaje simbólico y una ocupación territorial que modifica el paisaje, generando adhesiones, rechazos y temores en la comunidad.

