Tras más de dos décadas en el mercado argentino, la firma discontinuó sus operaciones de forma definitiva, afectando a empleados y consumidores en varias provincias, incluyendo Mendoza.
La cadena de farmacias Dr. Ahorro ha cerrado oficialmente las 33 sucursales que aún mantenía operativas en Argentina, poniendo fin a más de 20 años de presencia en el país. La decisión, comunicada a los empleados este viernes, responde a una crisis financiera que se agravó en los últimos meses y que llevó a la empresa a solicitar un concurso preventivo a principios de año.
Según informaron fuentes del sector farmacéutico, la compañía ya había cerrado 11 sucursales y desvinculado a más de 100 empleados durante 2025. El cierre total afecta al resto de la plantilla y deja sin servicio a localidades de Mendoza, Córdoba y Salta, donde ya no quedaban puntos de venta.
La razón social Energía y Vida de Argentina S.A. declaró ante la Justicia Nacional Comercial un pasivo de $7.333 millones. Los intentos por encontrar un comprador o inversor estratégico no prosperaron debido al deterioro de los activos y la magnitud de la deuda. El principal activo remanente es una droguería en Buenos Aires, cuyo valor estimado ronda el millón de dólares, insuficiente para cubrir las obligaciones laborales y con acreedores.
Dr. Ahorro llegó al país en noviembre de 2002, impulsada por el empresario mexicano Xavier González Zirión, con un modelo de farmacias de cercanía enfocadas en medicamentos genéricos a bajo precio. En su mejor momento, la red contó con 47 sucursales y procesaba más de 11.000 tickets diarios. El cierre definitivo marca el fin de un capítulo comercial que nació en una crisis y termina víctima de otra.

