Tres personas fallecieron y cuatro resultaron heridas en los últimos ocho meses a causa de la caída de árboles y ramas en la vía pública del Gran Mendoza, según datos oficiales. El censo del arbolado público identificó más de 33.000 ejemplares en estado crítico.
En solo ocho meses, tres mendocinos perdieron la vida y cuatro sufrieron heridas por la caída de árboles y ramas en la vía pública del Gran Mendoza. Los incidentes, ocurridos entre septiembre de 2025 y abril de 2026, reflejan el riesgo que representan los ejemplares secos o enfermos en la zona urbana.
El primer caso se registró el 26 de septiembre de 2025, cuando un temporal de viento provocó la caída de un árbol sobre un Fiat Uno en Maipú, causando la muerte de Cristina Alejandra Funes, de 37 años. En esa misma tormenta, en El Algarrobal (Las Heras), el repartidor Santiago Alexis Villegas resultó ileso de milagro tras ser aplastada su moto mientras trabajaba.
El 20 de noviembre de 2025, dos jóvenes resultaron heridos al ser alcanzados por un árbol en la calle La Purísima, en Guaymallén. En 2026, las estadísticas se agravaron: el 19 de abril falleció un hombre por la caída de una rama en la intersección de Videla Aranda y Carril Pescara, en Maipú. Esta semana, en medio del viento Zonda, un joven de 23 años murió en la esquina de Olascoaga y Dorrego, en Las Heras, tras la caída de un árbol. En el mismo hecho, otra persona resultó herida y debió recibir asistencia médica.
Según el Sistema de Gestión Digital del Arbolado Público (Mi Árbol), el censo alcanzó un total de 615.839 árboles en el área metropolitana, tras recorrer 3.072 km. Del total, 582.622 ejemplares están en buen estado, mientras que 33.217 se encuentran categorizados como “no vitales”, condición que incluye árboles secos o con deterioro estructural grave. Se identificaron 187 especies en total, siendo el Fresno Europeo la más afectada, seguida por el Plátano y el Álamo, debido a estrés hídrico, podas inadecuadas y fin de su ciclo de vida útil.
Ante esta situación, la Legislatura sancionó en marzo la Ley provincial 9.702, que introduce cambios en el manejo del arbolado urbano. La norma traslada el control y la responsabilidad civil y técnica de los árboles a los municipios, con el objetivo de agilizar la erradicación de ejemplares peligrosos. Los intendentes deberán presentar un Plan de Manejo Integral cada cuatro años y se prohíbe plantar una sola especie para evitar plagas y daños masivos por la crisis hídrica. Con esta descentralización, las comunas tienen ahora la potestad y obligación de actuar sobre los 33.000 ejemplares que representan una amenaza para la seguridad de los mendocinos.

