Mediante el decreto 408/2026, el Ejecutivo nacional reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo de financiamiento de indemnizaciones laborales administrado por fideicomisos financieros con participación sindical.
El Gobierno nacional reglamentó el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) a través del decreto 408/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial. La medida forma parte de la reforma laboral sancionada por el Congreso y establece un sistema de financiamiento de indemnizaciones laborales para el sector privado.
El FAL se financiará mediante fondos constituidos por empleadores, con recursos aportados por empleados y empleadores, y será administrado mediante fideicomisos financieros o vehículos de inversión supervisados por la Comisión Nacional de Valores (CNV). El sistema no alcanzará al empleo público nacional, provincial o municipal.
Según la normativa, los sindicatos podrán designar un representante en el directorio que decidirá las inversiones de los fondos del FAL. La implementación requerirá regulaciones técnicas e institucionales adicionales, y se estima que el primer FAL podría estar disponible en el último trimestre del año.
El régimen es voluntario y se establece mediante convenio colectivo de trabajo. Se administrará a través de Fondos Comunes de Inversión Abiertos (FCI) o Fideicomisos Financieros (FF), con participación directa de los sindicatos en las decisiones de inversión.
Los fondos podrán destinarse a obras de infraestructura, empresas con potencial de crecimiento, plazos fijos, acciones, bonos, obligaciones negociables o letras públicas. Las cuotapartes o valores fiduciarios podrán ser a nivel individual, empresarial o sectorial, y las partes establecerán libremente el porcentaje de la remuneración o monto fijo que aportará el empleador.
El trabajador podrá disponer libremente de las cuotapartes en caso de cambio de titularidad, pero no podrá realizar nuevas suscripciones. Los instrumentos creados bajo este régimen serán inembargables y solo podrán recibir suscripciones en el marco de contribuciones o aportes de empleadores o trabajadores.
Según estimaciones del sistema financiero argentino, el fondo podría manejar unos 3.000 millones de dólares en el corto plazo y unos 5.000 millones de dólares en el mediano plazo.

