El escritor francés Benoît Coquil visitó la Feria del Libro de Buenos Aires para presentar su obra ‘Cositas’, donde explora la vida de la chamana mazateca María Sabina y el auge de la era psicodélica.
El escritor francés Benoît Coquil presentó en la Feria del Libro de Buenos Aires su libro Cositas, una investigación sobre la vida de la curandera y chamana mazateca María Sabina y el contexto histórico de los hongos alucinógenos. La obra, publicada por Planeta, surgió de un viaje casual a México en 2019, cuando Coquil encontró una remera con la imagen de María Sabina en un mercado de Oaxaca.
“Estaba entre otras remeras de figuras como el Che, Frida Kahlo y el subcomandante Marcos; ella era la única que yo no conocía. Abajo decía ‘María Sabina, sacerdotisa de los hongos mágicos’, lo cual me intrigó bastante”, relató Coquil. A partir de ahí, comenzó a leer sobre ella y la cultura de los hongos alucinógenos en esa región de México, y al regresar a Francia continuó con la investigación.
Para documentar el libro, Coquil se basó en testimonios de primera mano, como las grabaciones del etnólogo Álvaro Estrada, quien visitó a María Sabina en los años 80 y registró su vida. “Este testimonio me parece súper confiable porque lo cuenta ella misma, aunque se pierda un poquito en la traducción del mazateco al español”, explicó. También descartó leyendas urbanas sobre visitas de estrellas de rock como Jim Morrison o Mick Jagger, y recurrió a archivos digitalizados de la comunidad psicodélica.
Un aspecto destacado del libro es el papel de Valentina Pavlovna, esposa del investigador Gordon Wasson. Coquil señaló que “Valentina padece del síndrome de quedarse atrás, a pesar de que ella es el punto disparador de la búsqueda micológica de ambos”. La obra busca reivindicar su lugar como científica y curandera, en paralelo a María Sabina.
Coquil, apasionado por la literatura argentina desde joven, comentó que su interés por el español comenzó a los 18 o 19 años con autores como Cortázar y Borges. Vivió en Buenos Aires, estudió en la UBA y realizó una tesis doctoral sobre Sergio Chejfec. Entre sus influencias mencionó a Juan José Saer, Jean Echenoz y autoras contemporáneas como Gabriela Cabezón Cámara y Camila Sosa Villada.

