Con una inversión de solo US$7.200, Liu Xiangqiang logró el vuelo inaugural de una aeronave tripulada de 3,80 metros, superando un récord vigente desde hace 25 años.
Con apenas 13 años, un joven de China comenzó un sueño que hoy se ha hecho realidad. Luego de 16 años de trabajo y cerca de 600 prototipos, Liu Xiangqiang logró el vuelo inaugural del avión tripulado más pequeño y de bajo presupuesto jamás construido, en la provincia de Jiangxi, China.
La aeronave, que costó aproximadamente US$7.200, mide solo 3,80 metros de largo, una dimensión excepcionalmente reducida frente a los aviones ligeros convencionales, que suelen superar los 6 u 8 metros. Este logro supera un récord estadounidense que permanecía vigente desde hace 25 años.
El inventor recurrió a técnicas innovadoras y materiales simplificados para reducir drásticamente tanto el tamaño como los costos de fabricación. El objetivo es democratizar el sector aeroespacial, demostrando que es posible construir naves funcionales con inversiones mucho menores a las de la industria tradicional.
Diseñar un avión tan pequeño implicó desafíos técnicos importantes, ya que cuanto más reducida es una aeronave, mayor es su sensibilidad a la inestabilidad aerodinámica, las vibraciones estructurales y la distribución del peso. Aun así, Liu Xiangqiang logró ajustes de alta precisión en todos los sistemas.
La creación china proyecta una posible transformación dentro del sector aeronáutico experimental, impulsando el desarrollo de aeronaves más accesibles y económicas que podrían facilitar el acceso a la aviación para más personas.

