El servicio de internet satelital de Elon Musk continúa expandiéndose en Argentina, con más de 700 mil usuarios. En mayo, las tarifas suben pero los equipos bajan de precio. Te contamos los costos actuales y cómo impacta en Mendoza.
El servicio de internet Starlink de Elon Musk llega en medio de una expansión acelerada en el país, donde ya supera los 700 mil usuarios y crece a un ritmo semanal sostenido. Sin embargo, también aparece en un momento de tensiones donde hay mayor demanda, zonas saturadas y competencia con la fibra óptica en áreas urbanas.
Starlink sube las tarifas, pero baja el precio de sus equipos. El aumento responde a una combinación de factores que incluye la inflación local, la demanda creciente y la necesidad de administrar la red. El plan Residencial Estándar pasó de $56.100 a $65.000 mensuales, mientras que el plan Lite subió de $38.000 a $45.000. A su vez, la lógica de ‘prioridad de red’ sigue vigente. Esto significa que, en horarios pico, quienes tienen planes más completos acceden a mejor velocidad, mientras que los planes más económicos pueden experimentar cierta desaceleración.
El costo no se limita al abono mensual. Para acceder al internet Starlink, es necesario adquirir un kit que incluye antena y router. Actualmente, este combo se consigue desde unos $374.999. Sin embargo, hay una versión más accesible: el dispositivo portátil conocido como ‘Mini’, que bajó su precio a aproximadamente $151.200. Este modelo apunta a usuarios móviles, trabajadores rurales y quienes necesitan conectividad en zonas sin infraestructura. Starlink Mini es una alternativa muy pedida.
El aumento de precios en la tarifa podría desacelerar el ingreso de nuevos usuarios. A su vez, la baja en el costo del equipo compensa parcialmente esa barrera. Sumando equipo y abono, la inversión inicial puede superar los $400.000. Pero en muchas regiones del país, directamente no hay alternativas comparables.
El rendimiento del servicio de Starlink no es uniforme. En zonas rurales o de baja densidad poblacional, suele llegar a velocidades que van de 100 a 250 Mb/s, con picos superiores, y una latencia que permite desde videollamadas hasta gaming online. En áreas urbanas densas, la historia cambia. Edificios altos, balcones cerrados o árboles pueden bloquear la señal y afectan la estabilidad. Además, la saturación empieza a ser un tema en puntos críticos como el AMBA, Córdoba o incluso regiones estratégicas como Vaca Muerta. En lugares extremos de Argentina como Tierra del Fuego, la demanda llevó a implementar recargos para nuevas altas, elevando el costo inicial a cifras muy superiores al promedio.
En zonas con fibra óptica, la comparación es inevitable. Empresas como Telecom Argentina (Personal) o Telefónica (Movistar) ofrecen planes de 300 Mb a precios promocionales que pueden rondar entre $26.000 y $33.000. En ciudades la fibra óptica suele ser más barata y estable. Pero fuera de esas zonas, la ecuación cambia radicalmente. En zonas rurales, donde los proveedores locales ofrecen conexiones limitadas y poco confiables, Starlink aparece como una solución disruptiva.

