Un caso real ocurrido en Rusia en 1997, documentado por investigadores y forenses, relata cómo un tigre persiguió a un cazador que lo había herido para robarle su comida.
En 1997, en los bosques de Rusia, el cazador Vladimir Markov hirió a un tigre para robarle la presa que acababa de abatir. Lo que parecía un acto oportunista desencadenó una secuencia de eventos que desafían lo esperable en el comportamiento animal.
Según el libro The Tiger: A True Story of Vengeance and Survival, del periodista John Vaillant (2010), el tigre herido no buscó otra presa, sino que dedicó varios días a rastrear el olor de Markov. Recorrió varios kilómetros hasta localizar su cabaña, donde esperó entre 12 y 15 horas antes de atacarlo.
Durante la espera, el animal destruyó objetos con el aroma del cazador, ignorando a otros humanos y animales en la zona. Finalmente, cuando Markov regresó a su hogar, el tigre lo atacó y lo mató.
El caso fue investigado por Yuri Trush, líder del comando que rastreó y abatió al tigre. Los informes forenses y de campo confirman los hechos, que han sido estudiados en facultades de etología y dieron lugar a un documental.

