La Corporación Vitivinícola Argentina consideró improcedente e inconsulta la medida del Gobierno Nacional y analiza acciones administrativas o judiciales para defender la planificación estratégica del sector.
La Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) rechazó este martes la resolución de la Secretaría de Agricultura de la Nación que da de baja al Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) y elimina las contribuciones obligatorias del sector. A través de un comunicado, la entidad calificó la medida como “improcedente, inconsulta e inoportuna” y advirtió sobre su impacto negativo en la vitivinicultura argentina en el actual contexto de crisis.
El directorio de COVIAR anticipó que no se quedará de brazos cruzados y que evaluará las vías administrativa y judicial para dejar sin efecto la resolución. Se convocó a una reunión de carácter urgente para definir los pasos a seguir. “El objetivo es defender la institucionalidad del sector y la vigencia de una planificación estratégica que se viene sosteniendo desde hace más de dos décadas”, señalaron desde la organización, que también integran los gobiernos de las provincias vitivinícolas.
Desde el punto de vista jurídico, la Corporación cuestionó que la medida “se aparta de los principios de legalidad, previsibilidad e institucionalidad” y que “excede las competencias y atribuciones propias de la autoridad administrativa al introducir modificaciones sustanciales sobre un régimen establecido por ley”. Por ello, solicitaron que se deje sin efecto la resolución y se encauce cualquier proceso de revisión dentro de los marcos legales correspondientes.
La decisión del Gobierno, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, generó reacciones diversas en el sector. Mientras algunos actores defienden la subsistencia de COVIAR y proponen una reforma, otros celebran el fin de lo que consideran una carga burocrática. El bodeguero Diego Stortini, de la Cámara de Agricultura, Comercio e Industria de Tunuyán, pidió “no menos instituciones, sino mejores” y sugirió rediscutir un nuevo esquema de representación. En cambio, el Centro de Bodegueros y Viñateros del Este expresó su satisfacción y calificó la eliminación del aporte obligatorio como “un acto de justicia económica”.

