La trágica muerte de Luna M., estudiante de primer grado, durante el recreo en la Escuela Islas Malvinas N° 117 de Rosario, ha derivado en un expediente judicial con versiones contradictorias entre la institución y la familia.
La muerte de Luna M., una alumna de primer grado de seis años, ocurrió el pasado viernes en el patio de la Escuela Islas Malvinas N° 117, ubicada en la zona sur de Rosario. El hecho, inicialmente reportado como un accidente, ha generado dos relatos divergentes que son investigados por la justicia.
Según el reporte inicial de las autoridades escolares, Luna tropezó al pisarse los cordones de sus zapatillas, que estaban desatados, y cayó contra un banco de cemento, impactando fuertemente su cabeza. Tras el golpe, fue trasladada de urgencia al Hospital Víctor J. Vilela en estado crítico.
Sin embargo, Ricardo Abel Miqueo, padre de la menor, contradice esta versión. En declaraciones radiales, afirmó que la escuela le notificó inicialmente que se trataba de una «caída leve». Al llegar al colegio, encontró a su hija ensangrentada y en paro cardiorrespiratorio. «Al levantarla del piso, noté que las zapatillas seguían atadas», declaró, desmintiendo que los cordones estuvieran sueltos.
Luna luchó por su vida durante 48 horas. Fue intervenida quirúrgicamente para drenar un coágulo en el cráneo, pero el domingo al mediodía se constató su muerte encefálica. La familia decidió donar sus órganos, permitiendo la ablación de riñones, córneas y válvulas cardíacas a través del CUDAIO.
La Escuela N° 117 decretó duelo para el lunes 27 de abril. La División de Investigación Criminal y el Gabinete de la PDI trabajan en peritajes para determinar las circunstancias del accidente. La Justicia deberá resolver si fue un accidente por un cordón desatado o si existió una responsabilidad institucional.

