Un allanamiento en la Clínica Santa María de Villa Ballester, en el partido de San Martín, derivó en el descubrimiento de ocho fetos humanos en bolsas de basura. La causa, que comenzó por una denuncia de abuso sexual en Santiago del Estero, ahora investiga un posible caso de trata de personas y sustracción de menores.
Un operativo policial que se originó por una causa de abuso sexual en Santiago del Estero terminó con un hallazgo en el partido de San Martín, Buenos Aires. La investigación permitió localizar a una niña de 12 años que cursaba un embarazo de ocho meses en la Clínica Santa María de Villa Ballester. Al llegar al lugar, las autoridades encontraron una escena que sugiere la existencia de una red delictiva vinculada a la trata de personas o la sustracción de menores.
La intervención de la Dirección de Investigaciones de Trata de Personas se produjo tras la negativa inicial del director del sanatorio, quien aseguró que ni la menor ni su madre estaban allí. Tras insistir, los efectivos confirmaron la presencia de ambas, aunque la madre de la niña afirmó desconocer qué había pasado con el bebé recién nacido.
Ante la sospecha de un aborto forzado o una apropiación ilegal, el Juzgado Federal de Tres de Febrero ordenó un allanamiento inmediato. Durante la inspección del edificio, los oficiales se dirigieron a un depósito de residuos, donde encontraron ocho fetos humanos descartados en bolsas de basura. Según los peritos, dos de ellos presentaban signos de desmembramiento.
Además, la policía secuestró anotaciones y registros clave que podrían demostrar que estas prácticas se realizaban de manera habitual y organizada en la clínica. Todo el personal presente fue identificado para determinar sus responsabilidades en los hechos.
Actualmente, la justicia trabaja en dos frentes. Por un lado, la causa federal investiga el posible trasfondo de trata y la desaparición del hijo de la menor. Por otro lado, la U.F.I. N°7 de San Martín abrió un expediente por «averiguación de ilícito» para esclarecer el origen de los restos hallados. La prioridad de los investigadores es determinar si la clínica funcionaba como base para una organización criminal y dar con el paradero del recién nacido, cuya ubicación sigue siendo un misterio.

