Preparar un ambientador casero con ingredientes de uso cotidiano es una alternativa sencilla para mantener el baño con aroma fresco, evitando químicos agresivos y productos comerciales de corta duración.
Si te interesa el mundo de las manualidades y el bienestar en el hogar, podés aprender a preparar tu propio perfume casero. Una fragancia puede ser la manifestación distintiva de tu personalidad o la de tu casa. A continuación, te enseñamos a hacer un ambientador con artículos que seguramente tenés en casa o conseguís en el supermercado.
Este ambientador está pensado para perfumar el baño y eliminar los malos olores, aunque también puede utilizarse en habitaciones o cualquier otro ambiente. Si bien en el mercado existen opciones como aerosoles o difusores, suelen tener corta duración o contienen químicos perjudiciales. Por eso, hacerlo con ingredientes caseros es una buena alternativa.
Podés personalizar tu propio perfume casero para que el baño huela como más te guste. Casi todos experimentaron alguna vez la desagradable sorpresa de un mal olor proveniente del baño. Incluso limpiando con cloro y productos específicos, ese hedor no desaparece. El mal olor suele deberse a sifones secos, tuberías sucias, falta de ventilación o juntas defectuosas en el inodoro.
Preparación:
- Herví agua y dejala entibiar.
- Agregá las cáscaras de limón, la menta y el romero.
- Dejá reposar entre una y dos horas para que suelten bien el aroma.
- Colá la mezcla para retirar los restos sólidos, agregá bicarbonato de sodio y mezclá bien.
- Pasá el líquido a un recipiente con atomizador o a un frasco con varitas difusoras.
Rociá el aire del baño cuando lo necesites, aplicá en cortinas o cerca del inodoro. Podés usar un recipiente con spray o un frasco con varillas difusoras. Como este perfume utiliza ingredientes naturales, dura entre siete y quince días, por lo que conviene hacerlo en pequeñas cantidades. Podés renovarlo una vez por semana y cambiar los ingredientes para que el baño huela diferente, pero siempre fresco.

