El presidente argentino Javier Milei concluyó su visita oficial a Israel asistiendo a la ceremonia principal de conmemoración del 78° aniversario de la independencia del país, donde pronunció un discurso y compartió escenario con el primer ministro Benjamín Netanyahu.
El presidente Javier Milei cerró este martes su visita a Israel participando del acto central de los festejos por el Día de la Independencia de ese país. El mandatario argentino siguió la ceremonia desde la primera fila, junto al primer ministro local, Benjamin Netanyahu, con quien intercambió un saludo al inicio del evento.
Posteriormente, Milei subió al escenario donde cantó el tema «Libre» de Nino Bravo y pronunció un discurso en el que destacó la relación bilateral. «Quisiera agradecer al presidente Herzog, a mi queridísimo amigo, al primer ministro Benjamín Netanyahu, al presidente de la Knéset Amir Ohana, y a todas las autoridades presentes por invitarme a este acto tan importante. También al pueblo de Israel por hacerme sentir tan bien recibido», expresó al inicio de su intervención.
En su alocución, el Presidente planteó que «en esta vida hay socios y hay amigos. Los socios se unen momentáneamente por un interés utilitario y luego cada uno sigue su camino. Los amigos, en cambio, forjan lazos inquebrantables para toda la vida, unidos por valores morales y compartidos. Tengo la alegría de decir que Argentina e Israel no son meramente socios, son naciones amigas».
Milei también agradeció la posibilidad de «encender una de las 12 antorchas que representan a las tribus del pueblo de Israel», y realizó una referencia histórica a los Macabeos. Finalmente, desde el Monte Herzl en Jerusalén, reiteró la «voluntad de trasladar la Embajada Argentina a Jerusalén, la capital espiritual de esta Nación, tan pronto como las condiciones lo permitan», concluyendo su discurso con un «¡viva la libertad, carajo! Am Israel Jai».

