Funcionarios nacionales y provinciales participaron del acto religioso. La vicepresidenta Victoria Villarruel no asistió, según trascendidos, para evitar una disposición protocolar específica.
Una misa en conmemoración del primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco reunió a representantes de distintos espacios políticos en la Basílica de Luján. Entre los asistentes se encontraban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, no estuvo presente en el evento. Según información que circuló en el ámbito político, la titular del Senado habría decidido no asistir para no convalidar una disposición de asientos que consideró incómoda. No obstante, se informó que planea realizar un homenaje personal por el aniversario.
El desarrollo del acto transcurrió con normalidad. En las primeras filas se ubicaron el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el ministro del Interior, Diego Santilli; y la jefa de Seguridad, Alejandra Monteoliva, entre otras autoridades.
En otra sección se encontraba el gobernador Kicillof junto a intendentes, legisladores y funcionarios provinciales. También estuvo presente el senador nacional Wado de Pedro. La homilía estuvo a cargo del arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
En su exposición, Monseñor Colombo destacó la importancia de aprender del legado del pontífice argentino y de «superar las divisiones». Además, expresó: «Nos alegra y anima a seguir construyendo juntos una patria de hermanos». Tras casi una hora, la actividad finalizó sin incidentes entre los representantes de diferentes espacios políticos.

