En abril se celebra el Día Mundial del Malbec, una variedad que, originaria de Francia, se adaptó y desarrolló de manera única en los suelos mendocinos, convirtiéndose en un emblema de la vitivinicultura argentina.
Cada mes de abril se conmemora el Día Mundial del Malbec. Esta cepa, que llegó desde Francia en el siglo XIX, encontró en los suelos pobres, áridos y de altura de Mendoza las condiciones ideales para desarrollarse de forma distintiva, transformándose en la variedad insignia del país.
La bodega Cimarrón Wines Co., fundada por Lucca Stradella, cuarta generación de la Familia Bianchi, produce malbecs con la filosofía de que el vino debe contar historias de lugar y tiempo. Con producción limitada, cosecha manual y respeto por el terroir, la bodega busca expresar la esencia de la uva y su entorno.
«Nos gusta contar la historia del malbec en cada botella», señaló Stradella. «El que elige un malbec está eligiendo algo que lo representa. Eso no lo logra cualquier varietal», agregó.
Entre sus producciones destacadas se encuentran:
- La Contienda Malbec: Nacido a más de 1200 metros de altura, en suelos pobres y pedregosos. Cosechado manualmente en 2022, con una producción limitada de 16.459 botellas y potencial de guarda superior a 7 años.
- La Contienda de San Rafael: Proveniente de viñedos orgánicos en suelos profundos. Cosechado en 2022, con crianza de 12 meses en barricas de roble. Producción limitada de 5.300 botellas y más de 7 años de potencial de guarda.
- Entre Gallos y Medianoche: Un malbec que combina dos terroirs: Gualtallary y San Rafael. Cosechado en 2022, con una producción limitada de 6.835 botellas.
Stradella destacó que estos vinos son el resultado de escuchar el territorio y entender que no necesitan adornos, sino tiempo y honestidad para expresar su carácter único.

