En un episodio reciente de su espacio digital, el reconocido psicólogo Bernardo Stamateas profundizó en la naturaleza compleja de los duelos que enfrentan las personas ante diferentes tipos de pérdidas. Su análisis se centró en desmitificar la concepción del duelo como un problema médico que requiere solución inmediata, presentándolo en cambio como un camino emocional inherente a la experiencia humana.
El dolor no es una enfermedad
Stamateas explicó que el proceso de duelo no constituye una patología ni una condición que deba resolverse rápidamente. «Forma parte de nuestra historia personal», señaló el profesional, haciendo hincapié en la necesidad de acompañar y validar los sentimientos sin intentar acelerar las distintas fases emocionales. Según su perspectiva, el dolor representa una pregunta sin respuesta inmediata que requiere ser transitada con paciencia.
Errores frecuentes al intentar consolar
El psicólogo alertó sobre expresiones comúnmente utilizadas que, aunque bien intencionadas, pueden resultar perjudiciales para quien está sufriendo. Frases como «ya va a pasar» o «está en un lugar mejor» suelen buscar aliviar la incomodidad de quien consuela más que la del doliente. «Cada experiencia de dolor es única y personal», afirmó Stamateas, quien consideró especialmente inadecuado sugerir a una madre que ha perdido un hijo que eventualmente superará esa pérdida.
El duelo como expresión del vínculo
El especialista estableció una relación directa entre la intensidad del sufrimiento y la profundidad del lazo afectivo previo. Desde esta perspectiva, el duelo se manifiesta como la expresión natural del amor compartido. Intentar eliminar o negar el dolor equivaldría, según esta visión, a rechazar la propia capacidad de establecer conexiones emocionales significativas.
El concepto de trabajo de duelo
Para gestionar este proceso, Stamateas propone el «trabajo de duelo», que consiste fundamentalmente en permitirse transitarlo sin restricciones. Esto incluye crear espacios para recordar y expresar emociones diversas como tristeza, enojo o incluso alivio. El profesional desaconsejó tanto la intensificación artificial del dolor como su negación absoluta, destacando la importancia de la elaboración progresiva.
De la felicidad a la paz interior
En su reflexión final, Stamateas cuestionó la búsqueda obsesiva de felicidad promovida por ciertos discursos contemporáneos, proponiendo en su lugar la paz interior como objetivo más alcanzable y significativo. «La coherencia entre lo que pensamos, sentimos y hacemos constituye la base del bienestar emocional», sostuvo el psicólogo, quien también destacó el valor del aprendizaje continuo y la capacidad de asombro ante la vida como herramientas para construir una existencia plena hasta el último día.
El episodio completo está disponible en las plataformas digitales donde se distribuye el podcast del especialista.

