El hallazgo del cuerpo de Agostina Vega en Córdoba reavivó la comparación con los crímenes de Johana Chacón y Florencia Romano en Mendoza. Los tres casos comparten características como la edad de las víctimas y el vínculo de confianza con los agresores.
El hallazgo de los restos de Agostina Vega, de 14 años, en un descampado de Córdoba, reavivó la comparación con los crímenes de Johana Chacón y Florencia Romano, ocurridos en Mendoza. Los tres casos presentan similitudes en los patrones de violencia contra adolescentes.
Johana Chacón: el 4 de septiembre de 2012, Johana Chacón, de 13 años, desapareció en Lavalle, Mendoza. La Justicia determinó que Mariano Luque, pareja de una hermana de la adolescente, la asesinó, quemó su cuerpo en un horno de finca y enterró los restos. Luque fue condenado a 24 años de prisión.
Florencia Romano: en diciembre de 2020, Florencia Romano, de 14 años, desapareció tras pactar un encuentro con un hombre conocido por redes sociales. Pablo Arancibia, de 33 años, la engañó, la golpeó y la asesinó al resistirse a un ataque sexual. Luego intentó quemar el cuerpo y lo abandonó en una acequia. Arancibia recibió una condena de prisión perpetua.
Agostina Vega: la desaparición de Agostina Vega, de 14 años, ocurrió el 23 de mayo en Córdoba. La Justicia confirmó que fue asesinada pocas horas después de salir de su casa. El principal sospechoso es Claudio Gabriel Barrelier, de 33 años, ex pareja de su madre. El fiscal Raúl Garzón indicó que el cuerpo fue trasladado y abandonado en un descampado.
En los tres casos, las víctimas tenían entre 13 y 14 años. Los agresores eran hombres adultos que utilizaron relaciones de confianza o vínculos familiares para acercarse a ellas. En todos los expedientes se registraron intentos de ocultar el crimen mediante la destrucción o el descarte del cuerpo, como fuego, entierros clandestinos o abandono en acequias o descampados.
También se observaron cuestionamientos al accionar de las autoridades durante las primeras horas. En el caso de Johana Chacón, familiares denunciaron demoras en las investigaciones iniciales. En Florencia Romano, una llamada al 911 alertando sobre gritos de auxilio fue desestimada. En Córdoba, se reportaron demoras en procedimientos de búsqueda y análisis de cámaras, y no se activó la Alerta Sofía.
Las consecuencias incluyeron marchas masivas y protestas en Mendoza y Córdoba, en demanda de justicia.

