El Departamento General de Irrigación aplicó una multa de 100.000 Unidades Fiscales de Agua (UFA) a la empresa AYSAM por la rotura deliberada de un canal en Los Corralitos, Guaymallén, lo que provocó el vertido de efluentes cloacales sin tratamiento al cauce de riego. La sanción asciende a $120 millones y se suma a otras dos multas previas por el mismo conflicto.
El Departamento General de Irrigación aplicó la sanción más severa a AYSAM (Aguas Mendocinas) por la “rotura deliberada” de la pared de un tramo del Canal Vertientes Corralitos, lo que provocó el vertido de efluentes cloacales sin ningún tipo de tratamiento al cauce de riego.
La multa de 100.000 UFA (Unidades Fiscales de Agua) se formalizó mediante la resolución N° 481 del 11 de mayo. En pesos, equivale a $120 millones –cada UFA vale $1.200-. Irrigación aplicó la máxima sanción económica prevista porque calificó el hecho como de “extrema gravedad”. Además, se dio intervención a la Oficina Fiscal N° 2, Unidad Fiscal de Delitos contra el Medio Ambiente.
Desde AYSAM, a cargo de Humberto Mingorance, anticiparon que apelarán la medida. Con esta multa, ya son tres las que se acumulan por el conflicto generado en la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo, de Los Corralitos, Guaymallén. Las otras dos fueron impuestas en agosto y octubre del año pasado y, juntas, suman otros $20 millones.
Según argumentó el organismo de Sergio Marinelli, la multa se originó tras constatarse –mediante inspecciones realizadas en marzo- que personal de AYSAM rompió a propósito la pared del cauce Ramo 12 del Canal Vertientes Corralitos, en la conflictuada esquina que une a Severo del Castillo con 2 de Mayo. Esa acción –dice Irrigación- provocó que los desechos cloacales crudos fueran derivados directamente al canal de riego.
A la gravedad del asunto se le sumó que esa rotura descubierta en marzo se dio apenas unos días después de que esa misma pared hubiese sido reparada; por lo que Irrigación determinó que la conducta de AYSAM fue «reiterada, dolosa y agravada». El organismo de control puntualizó cuatro agravantes: que el vertido fue clandestino, sin autorización previa; que la rotura constituye un daño a la obra pública hidráulica; que si bien se advirtió la presencia de un equipo de coloración en el lugar, los análisis del laboratorio demostraron “ausencia de cloro residual” por lo que si hubo un intento de desinfección, este fue ineficaz; y falta de gestión preventiva, porque al no pedir autorización, no se pudo alertar a los usuarios aguas abajo para proteger el uso agrícola y poblacional del agua.
Según confiaron desde Irrigación, la primera multa fue en agosto del año pasado. Inspecciones realizadas en julio del 2025 comprobaron que la empresa de agua continuaba realizando «descargas regulares y casi cotidianas» al Colector Pescara sin pedir permiso cumpliendo los requisitos dispuestos. “La situación respecto de los vuelcos es alarmante”, decía Irrigación en los argumentos de esa primera resolución; que acabó multando a AYSAM con $9.275.000 por incumplimientos administrativos y operativos. La segunda multa llegó dos meses después, en octubre, cuando Marinelli halló a AYSAM “culpable” del vuelco de líquidos cloacales del 25 de julio de 2025 en la vía pública, en la red cloacal de Severo del Castillo y 2 de Mayo. La multa dispuesta por la resolución N° 1139 fue de $10.211.250.
Por la sanción actual de Irrigación, AYSAM tiene hasta mediados de la semana próxima para apelar ante el H. Consejo de Apelaciones. El ente prepara su defensa.

