Por primera vez, Australia no registró nuevos casos de cáncer de cuello uterino en mujeres menores de 25 años. El país apuesta por la vacunación y el cribado para erradicar la enfermedad.
Australia está cerca de convertirse en el primer país del mundo en eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. Según datos de 2021, por primera vez no se diagnosticaron casos en mujeres menores de 25 años, un hito que refleja el éxito de su estrategia de vacunación y detección temprana.
El país implementó en 2007 un programa nacional de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), causante de la mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino. La vacuna, desarrollada por científicos australianos, se aplica tanto a niñas como a niños desde los 12 años, ya que los varones pueden transmitir el virus.
Además, Australia adoptó en 2017 un sistema de cribado basado en la detección del VPH, más sensible que la citología tradicional, y ofrece a las mujeres la opción de tomar ellas mismas la muestra. Estas medidas han reducido a la mitad la incidencia y mortalidad por este cáncer desde 1982.
No obstante, persisten desafíos. Las tasas de vacunación han disminuido ligeramente, especialmente entre comunidades aborígenes e isleñas del estrecho de Torres, donde la incidencia del cáncer de cuello uterino es el doble que en el resto de la población. Expertos advierten que factores como la reticencia a la vacunación post-pandemia y el costo de los servicios médicos podrían retrasar la meta de eliminación para 2035.
A nivel global, Australia compite con Suecia, Ruanda y Reino Unido para ser el primero en eliminar esta enfermedad. La Organización Mundial de la Salud ha calificado este esfuerzo como un hito, al ser la primera vez que se busca erradicar un tipo de cáncer.

