Analía Corte, de 52 años, lleva cinco días sin ser vista. La familia aportó información que cambió el rumbo de la investigación.
La angustia crece en San Carlos de Bariloche. A cinco días de la desaparición de Analía Corte, de 52 años, cuyo rastro se perdió el pasado viernes, la investigación tomó un giro inesperado tras un dato clave proporcionado por su familia.
Según trascendió, los investigadores trabajan sobre la hipótesis principal de que la desaparición podría deberse a una decisión voluntaria de abandonar su hogar. Sin embargo, el detalle que más preocupa a las autoridades es que Analía se fue sin su teléfono celular, lo que imposibilita cualquier rastreo satelital o comunicación directa.
Las cámaras de seguridad registraron a Analía a las 11:18 de la mañana del viernes, cuando abordó un colectivo de la línea 51 en dirección al centro de la ciudad. Luego, descendió sola en la intersección de las calles Tiscornia y Onelli, en pleno centro comercial. Allí, los investigadores, apoyados por la división de canes (grupo K), han concentrado los rastrillajes.
La fiscalía no descarta que se traslade sola y por sus propios medios. Su marido indicó que Analía solía movilizarse haciendo autostop o pidiendo a otros pasajeros que le pagaran el boleto a cambio de efectivo, ya que no posee tarjeta SUBE.
Las autoridades solicitan la máxima colaboración ciudadana. El centro de Bariloche está empapelado con su rostro, pero la falta de su teléfono convierte la búsqueda en una carrera contra el tiempo basada en la agudeza visual de quienes puedan aportar el testimonio que permita dar con su paradero.

