Con una inversión de US$1.150 millones, el puente colgante más largo de América Latina avanza en el sur de Chile para conectar por primera vez por tierra la Isla Grande de Chiloé con el continente.
En el extremo austral de América del Sur, avanza la construcción de una de las obras de infraestructura más ambiciosas del continente. Se trata del puente más extenso de la región, una estructura llamada a cambiar por completo la forma en que se conecta este territorio.
Este imponente puente no solo representará un hito histórico para América del Sur, sino que también transformará la movilidad dentro de esta nación latinoamericana. Por primera vez, millones de personas podrán atravesar el canal sin necesidad de utilizar transbordadores, reduciendo de manera drástica los tiempos de viaje.
Se trata del Puente Chacao, considerado el más largo de América Latina según el Ministerio de Obras Públicas de Chile. Esta obra se levanta sobre el Canal de Chacao, en la Región de Los Lagos, al sur de Chile. Más que una simple conexión física, este puente colgante representa la concreción de un anhelo profundo de integración territorial, económica y social.
La construcción del puente se desarrolla en uno de los sectores más complejos del océano austral, donde las condiciones climáticas cambian de forma repentina y las corrientes marinas presentan una gran intensidad. Este escenario ha exigido el desarrollo de soluciones técnicas avanzadas y una planificación extremadamente rigurosa, lo que ha convertido al Puente Chacao en un referente de la ingeniería contemporánea en América del Sur.
Este puente es fundamental porque por primera vez en la historia, la Isla Grande de Chiloé quedará conectada por vía terrestre con el continente chileno, eliminando la dependencia exclusiva de los servicios de transbordadores para vehículos y personas.

