Tras el fallecimiento de una pareja de turistas neerlandeses a bordo del crucero MV Hondius, las autoridades sanitarias argentinas investigan su extenso recorrido por Sudamérica, que incluyó el ingreso a Argentina por el Paso Cristo Redentor en Mendoza. Hasta el momento no se han detectado casos locales asociados.
Las autoridades sanitarias argentinas se encuentran en alerta tras confirmarse que el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius se originó en una pareja de turistas neerlandeses. Los fallecidos realizaron un extenso recorrido que incluyó a la Argentina, ingresando desde Chile a través del Paso Cristo Redentor, en Mendoza.
La pareja recorrió el país en auto durante 40 días antes de cruzar a Chile por primera vez en enero. Tras varios movimientos fronterizos, en febrero volvieron a ingresar por vía terrestre a Mendoza, recorriendo luego otras provincias argentinas durante 20 días adicionales antes de embarcar en Ushuaia.
Los especialistas buscan precisar el lugar exacto del contagio, dado que el período de incubación del hantavirus puede llegar a los 45 días. La investigación epidemiológica permitió reconstruir un trayecto que atraviesa diversos ecosistemas en tres países donde el virus es endémico: Misiones (Argentina), Chile y Uruguay.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud de la Nación confirmó que no se identificaron casos asociados en Argentina vinculados al recorrido de la pareja. El desafío actual de los expertos es determinar si hubo contactos de riesgo en buses o hoteles durante su estadía.
El hantavirus se contrae principalmente por la inhalación de aerosoles de orina, saliva o heces de roedores infectados, específicamente el ratón colilargo. Si bien no todas las variantes se contagian entre humanos, las autoridades mantienen la vigilancia sobre la cepa Andes (común en el sur de Argentina y Chile), ya que es la única que ha demostrado potencial de transmisión interhumana.
Se recomendó extremar las medidas de prevención en viviendas y ambientes rurales, como sellar rendijas, desmalezar y manipular roedores muertos con guantes y lavandina al 10%.

