La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, realizó declaraciones sobre la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman durante un almuerzo del Rotary Club en Buenos Aires, donde también criticó la corrupción estructural y el funcionamiento del Consejo de la Magistratura.
La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, se refirió en las últimas horas a la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman, padre de sus hijas, durante un almuerzo privado realizado en el Hotel Libertador de Buenos Aires. La magistrada afirmó que “difícilmente se llegue a determinar quiénes son los responsables detrás de este magnicidio”, aunque señaló que existen trascendidos sobre presuntos vínculos entre partícipes del hecho, sectores de inteligencia que operarían en empresas vinculadas al desarrollo de Río Turbio y conexiones con funcionarios del actual Gobierno nacional.
Arroyo Salgado también cuestionó el funcionamiento institucional argentino y calificó la corrupción como “estructural”, al sostener que “atraviesa a los tres poderes del Estado”. En ese contexto, apuntó contra el Consejo de la Magistratura, al que describió como un “elefante burocrático”, y consideró que debería haber más jueces y fiscales sometidos a juicio político y apartados de sus cargos.
Las declaraciones se produjeron al final de su exposición, cuando fue consultada sobre sus expectativas respecto del avance de la causa. Pese al impacto de sus afirmaciones, la jueza evitó profundizar públicamente en detalles sobre los supuestos vínculos mencionados. Los asistentes al evento del Rotary Club de Buenos Aires reaccionaron con aplausos durante varios momentos de la exposición.

