Un operativo de limpieza en el lecho del río Iguazú, tras un descenso histórico de su caudal, permitió recuperar 390 kilos de monedas. El dinero será destinado a dos merenderos de Puerto Iguazú.
El caudal del río Iguazú registró un descenso drástico, alcanzando los 500 mil litros por segundo frente a su promedio habitual de 1,5 millones. Esta situación permitió que guardaparques y guías de la asociación Aguiaty llevaran a cabo un operativo de limpieza sin precedentes en el lecho del río.
Durante las tareas, el equipo retiró gran cantidad de residuos, principalmente plástico, y también recuperó 390 kilos de monedas: 90 kilos en el sector argentino, cerca del balcón de la Garganta del Diablo, y 300 kilos en la zona de las pasarelas brasileñas.
Según las autoridades, los turistas suelen arrojar monedas a las Cataratas como un ritual de buena suerte, sin conocer las consecuencias ambientales. El metal, al oxidarse, libera sustancias tóxicas que alteran la calidad del agua y afectan a la fauna local, que puede ingerir las monedas al confundirlas con alimento.
Especialistas en numismática analizarán las piezas para determinar si alguna tiene un valor simbólico o histórico relevante. Las monedas sin valor especial serán limpiadas, contabilizadas y el dinero obtenido se donará a dos merenderos de Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, transformando un acto de contaminación en un beneficio para la comunidad.

