Un informe de la consultora Focus Market revela fuertes disparidades en los ingresos de los argentinos, con diferencias de hasta tres veces entre distritos y una brecha que supera el 60% entre trabajadores formales e informales.
La consultora Focus Market publicó un estudio que analiza la brecha de ingresos en Argentina, revelando que millones de personas viven con apenas US$ 8 por día, mientras que en otras regiones esa cifra se triplica. El informe, dirigido por Damián Di Pace, compara los ingresos según la totalidad de los recursos económicos percibidos, independientemente de su origen, y mide las diferencias estructurales entre regiones que impactan en salud, educación, vivienda y alimentación.
El ingreso promedio individual en Argentina asciende a US$ 671 mensuales al tipo de cambio oficial, ubicando al país por encima de Bolivia, Paraguay y Brasil, pero por debajo de Uruguay y Chile. Sin embargo, el promedio nacional esconde fuertes disparidades internas: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el ingreso per cápita familiar alcanza los US$ 762,34, mientras que en provincias del norte como La Rioja (US$ 247,20), Chaco (US$ 255,74) y Formosa (US$ 266,65) los valores son menos de la mitad. En contraste, las provincias patagónicas muestran mejores niveles: Tierra del Fuego lidera con US$ 635,52, seguida por Neuquén (US$ 610,75) y La Pampa (US$ 561,27).
Al analizar el ingreso diario, la desigualdad se vuelve más evidente. En CABA, una persona dispone en promedio de US$ 25,41 por día; en La Rioja (US$ 8,24), Chaco (US$ 8,52) y Formosa (US$ 8,89), los ingresos diarios apenas superan los 8 dólares. Esto implica una diferencia de más de tres a uno entre el distrito de mayor y menor ingreso. El informe traduce estas cifras en términos concretos: en La Rioja, un día de trabajo alcanza para medio kilo de carne, medio kilo de helado o cinco empanadas; en Salta, para unos 700 gramos de carne; en Santa Fe, para un kilo de carne o nueve empanadas; y en CABA, para casi dos kilos de carne o catorce empanadas.
El estudio también destaca la brecha entre trabajadores formales e informales. En Santa Cruz alcanza el 67,3%, en Chaco el 63,9% y en San Luis el 62,7%, lo que significa que los informales perciben menos de la mitad de los ingresos de los registrados. En el otro extremo, Tierra del Fuego presenta la menor brecha (31,6%), seguida por La Rioja y CABA con niveles cercanos al 42%. Di Pace advirtió que estas diferencias no son naturales, sino el resultado de décadas de desarrollo desigual, y señaló que “reducir la informalidad laboral es una de las palancas más poderosas disponibles”. El informe concluye que mientras persistan estas brechas, cualquier señal de recuperación económica será parcial.

