Un método económico y efectivo utiliza limón y pasta de dientes para eliminar los malos olores del tambor y mantener la ropa fresca.
Por la acumulación de humedad, restos de jabón y sarro, es común que el tambor del lavarropas comience a desprender un aroma rancio que termina afectando nuestra ropa limpia. Sin embargo, hay una sencilla forma de perfumarlo. Este truco casero se ha vuelto viral no solo por su eficacia, sino también por lo económico que resulta llevarlo a cabo.
Los materiales a usar son realmente pocos. El limón puede ser clave en la limpieza del lavarropas. A menudo recurrimos a productos químicos costosos, pero la solución para una limpieza profunda suele estar en la cocina. El protagonista de este método es el limón, conocido por sus propiedades desinfectantes y su capacidad para neutralizar olores. Más precisamente, al combinarlo con un elemento cotidiano como la pasta de dientes, se crea un combo de choque contra las bacterias y el moho.
La pasta de dientes, muy presente en el mundo de los trucos caseros, ayuda a potenciar el efecto. Aunque este truco casero es una solución rápida y efectiva, los expertos en limpieza recomiendan realizar un mantenimiento preventivo: llevar a cabo este tipo de métodos apenas una vez al mes. Un error común es dejar la puerta del lavarropas cerrada inmediatamente después de sacar la ropa; lo ideal es dejarla abierta al menos una hora para que el interior se seque por completo y evitar la proliferación de hongos.

