Un sencillo truco casero con cubos de hielo promete ayudar a limpiar las tuberías del inodoro mientras dormís. Conocé cómo funciona y qué recomiendan los expertos.
En el vasto mundo de las redes sociales, especialmente en plataformas como TikTok e Instagram, los consejos de limpieza del hogar suelen volverse virales en cuestión de horas. Sin embargo, uno de los que más ha llamado la atención recientemente es el truco casero de verter cubos de hielo en el inodoro antes de irse a dormir.
La técnica es sencilla: se trata de arrojar aproximadamente una cubetera mediana de cubos de hielo dentro de la taza del inodoro y tirar de la cadena de inmediato. Pero, ¿para qué sirve este truco casero? La recomendación de hacerlo por las noches responde a que, durante las horas de sueño, el flujo de agua en las tuberías disminuye drásticamente, permitiendo que la acción de limpieza sea más efectiva.
A diferencia del agua, los cubos de hielo mantienen su estado sólido durante el trayecto inicial por la tubería. Esto genera un efecto de fricción que ayuda a desprender el sarro, los sedimentos de cal y los restos adheridos. Al remover físicamente estos residuos con el impacto del hielo, se elimina el foco de reproducción bacteriana sin necesidad de fragancias artificiales.
Si bien no sustituye a un fontanero en caso de una obstrucción grave, el movimiento de los hielos ayuda a movilizar cúmulos antes de que se conviertan en un problema mayor. A pesar de sus beneficios, los expertos advierten que no se debe abusar de esta práctica. Utilizar trozos de hielo demasiado grandes podría generar una obstrucción momentánea.
Para quienes buscan una desinfección profunda, este truco casero suele combinarse con otros elementos básicos de la cocina. Espolvorear una taza de bicarbonato de sodio y verter un chorro de vinagre blanco puede potenciar el efecto de lo mencionado. Ya lo sabés: si buscás limpiar las tuberías de tu inodoro, este truco casero puede ser una opción útil. ¿Te vas a animar a probarlo?

