La aparición de hojas amarillas en los árboles frutales es una señal de alerta que suele preocupar a los aficionados a la jardinería. Conocé las causas y las soluciones para recuperar el verdor de tu planta.
La aparición de hojas amarillas en los árboles frutales es una señal de alerta que suele preocupar a cualquier aficionado a la jardinería. Generalmente, se cree que este fenómeno se debe a la falta o exceso de riego o a problemas de iluminación. Sin embargo, existe una razón que pocos conocen y que suele pasar por alto.
Según el análisis del canal de YouTube La Huerta de Iván, la presencia de hojas amarillas en el árbol frutal es síntoma visible de una carencia nutricional específica conocida como clorosis férrica. El hierro es un mineral esencial para que las plantas produzcan clorofila, el pigmento responsable del color verde y del proceso de fotosíntesis.
Una forma precisa de identificar si la falta de hierro es la causa del amarillamiento es observar el patrón de la hoja: cuando existe clorosis férrica, la hoja se vuelve amarilla pero los nervios o nervaduras permanecen con un verde intenso. Además, un dato clave para el diagnóstico es observar qué hojas se ven afectadas primero. Debido a que el hierro es un nutriente poco móvil, la planta no puede trasladarlo de las hojas viejas a las nuevas. Por lo tanto, los síntomas aparecen inicialmente en los brotes y hojas más jóvenes del árbol frutal.
Por otro lado, la fuente citada señala que en muchos casos el hierro está presente en la tierra, pero que el árbol frutal no puede absorberlo debido a factores externos como el pH del suelo elevado, el exceso de calcio, el riego excesivo o la compactación del terreno.
Para revertir esta situación, el especialista recomienda poner en práctica estos trucos de jardinería:
- Aplicar quelatos de hierro al suelo o mediante pulverización foliar.
- Corregir el pH del suelo con azufre o materia orgánica.
- Mejorar el drenaje y evitar el encharcamiento.
- Realizar una fertilización equilibrada que incluya micronutrientes.
Gracias a estos consejos, el árbol frutal recuperará el follaje verde y vibrante, desapareciendo así las hojas amarillas que alteran la belleza del ejemplar. Además, se potenciará su proceso de fotosíntesis.

