El diputado nacional analizó la actualidad política, criticó la falta de autocrítica ante denuncias de corrupción y la política económica, y planteó la necesidad de construir una opción opositora con una hoja de ruta común.
El diputado nacional Nicolás Massot se refirió a la gestión del presidente Javier Milei, a la que definió como un «gobierno amoral». En sus declaraciones, cuestionó la falta de autocrítica frente a presuntos hechos de corrupción y aseguró que la continuidad de funcionarios deslegitimados «expone al propio Presidente».
Massot sostuvo que observa «dos puntos de justificación de los recurrentes hechos de corrupción explícitos» y remarcó que, frente a los escándalos, «nunca hay una autocrítica ni una condena». En ese sentido, señaló: «Milei no cumplió hasta ahora en nada con esto de que decía que le iba a cortar la mano a los corruptos». Según el legislador, el oficialismo apela a relativizar las denuncias comparándolas con gestiones anteriores.
Consultado por la situación del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, Massot consideró que el caso dejó de ser un problema individual y pasó a involucrar directamente al mandatario. «Hoy ya dejó de tratarse de Posse y se trata del propio Presidente. El que está exponiéndose al no tomar la decisión que el 70% mínimo de los argentinos espera es él», afirmó.
En materia económica, el legislador cuestionó la estrategia oficial y advirtió sobre el impacto social del ajuste. «El costo que ha pagado la sociedad por una ansiada baja de la inflación es altísimo en términos de actividad y empleo», señaló. También criticó la ausencia de una política industrial y el exceso de confianza en el mercado.
Massot planteó la necesidad de que la oposición construya una alternativa basada en consensos programáticos antes que en liderazgos individuales. «Antes de hablar de cualquier estrategia electoral, hay que ordenar un diagnóstico común y una hoja de ruta», explicó. Entre los puntos que mencionó como base de discusión incluyó el equilibrio fiscal, el saneamiento del Banco Central y una agenda de desregulación, aunque con «conciencia industrial y de empleo nacional».
Respecto de los diálogos políticos en curso, el diputado confirmó encuentros con dirigentes de distintos espacios y sostuvo que el objetivo es evaluar coincidencias. También consideró que sería positivo que el espacio de centro dirima liderazgos en una primaria.
Finalmente, Massot afirmó que el oficialismo puede ser derrotado electoralmente si la oposición logra un liderazgo competitivo. «En un sistema de balotaje, a un presidente que ya tiene más imagen negativa que positiva se le puede ganar», sostuvo.

