Una paradoja define el panorama urbano en varias ciudades del país: la convivencia de una demanda de vivienda insatisfecha con un número significativo de propiedades que permanecen vacías de manera prolongada. Un análisis reciente del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y el Instituto Lincoln de Políticas de Suelo ha cuantificado este fenómeno con una metodología novedosa, arrojando luz sobre una problemática que también afecta a la provincia de Mendoza.
La electricidad como testigo de la vacancia
El estudio se basó en el análisis del consumo de energía eléctrica residencial entre 2021 y 2024. La premisa es contundente: una vivienda habitada consume electricidad. Aquellas unidades que registran un consumo inferior a 50 kilovatios-hora mensuales (equivalente al gasto mínimo de un refrigerador) durante períodos extensos son consideradas desocupadas. La innovación radica en el seguimiento longitudinal de cada medidor, mes a mes, lo que permite diferenciar entre una vacancia temporal y una estructural, esta última definida como propiedades sin uso por más de doce meses consecutivos.
Un problema que no es solo especulación
Uno de los hallazgos más relevantes del informe desafía una creencia popular. La investigación indica que la vacancia persistente no se concentra principalmente en los corredores inmobiliarios de mayor valor, asociados a la especulación o la retención como reserva de capital. Por el contrario, el fenómeno tiene mayor presencia en zonas de valor medio y bajo, lo que sugiere causas más complejas y estructurales.
«Muchas de estas propiedades están fuera del mercado debido a su estado de deterioro o porque las familias propietarias carecen de los recursos necesarios para ponerlas en valor», explicó un vocero de CIPPEC. «No logran convertirse en una oferta atractiva para la demanda actual. También influyen las propiedades en zonas patrimoniales, donde los costos de mantenimiento son elevados y la tipología edilicia no coincide con las necesidades modernas».
Contraste urbano: centro vacío versus periferia en expansión
Esta situación genera una tensión evidente en la dinámica de las ciudades. Mientras existen viviendas vacías en áreas consolidadas, con buena infraestructura y servicios, el crecimiento urbano continúa expandiéndose hacia la periferia. Este patrón, observable en grandes urbes como Córdoba y Rosario, y que presenta similitudes con procesos en Mendoza, conlleva altos costos colectivos en infraestructura nueva y mayores tiempos de traslado para los habitantes.
Hacia un diagnóstico más preciso
La metodología empleada por CIPPEC representa un avance significativo respecto a los censos tradicionales, que ofrecen datos cada diez años. El análisis de consumo en tiempo real permite identificar con mayor precisión la magnitud y la localización del problema, distinguiendo entre vacancia ocasional y estructural. Este diagnóstico detallado es fundamental para el diseño de políticas públicas que aborden no solo la construcción de nuevas viviendas, sino también la puesta en valor del stock existente y su reinserción en el mercado, optimizando los recursos urbanos ya disponibles.

