En medio de la escalada de tensiones en Medio Oriente, el analista internacional Alejandro Laurnagaray brindó un panorama complejo sobre las repercusiones del conflicto con Irán. Durante una entrevista con Canal E, el especialista destacó que el análisis no puede ser lineal y que la situación ha creado dinámicas geopolíticas y económicas con claros favorecidos.
Los ganadores inesperados del conflicto
Laurnagaray identificó a dos naciones como las principales beneficiadas en el corto plazo: Rusia y China. «Rusia está duplicando sus ingresos diarios por venta de petróleo», explicó, mientras que China ha logrado «diversificar su abastecimiento energético», alcanzando una «resiliencia energética importante». Este movimiento estratégico les permite fortalecer su posición mientras otras potencias lidian con la inestabilidad.
Impacto en el comercio global y el tráfico marítimo
El analista detalló que, a pesar de las sanciones, Irán continúa exportando más de un millón de barriles de petróleo diarios. Sin embargo, el conflicto ha alterado drásticamente las rutas comerciales clave. El tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz se ha visto reducido en al menos un 90%, pasando de unos 150 barcos diarios a menos de 10 en la actualidad.
Posiciones maximalistas y falta de acuerdos
Según Laurnagaray, las posibilidades de un acuerdo viable en el corto plazo son escasas. «No hay ningún tipo de posibilidad de que los actores estén dispuestos a cumplirla», afirmó, subrayando que «nadie va a pagar ningún daño que se ha hecho». Calificó las propuestas de ambas partes como «de imposible cumplimiento», lo que refuerza la perspectiva de un conflicto prolongado sin consensos reales.
El rol de Estados Unidos y la estrategia de sus rivales
El entrevistado puso el foco en el funcionamiento de Estados Unidos, al que definió estructuralmente como «una gran unidad de negocios», donde «el congreso norteamericano funciona a base del lobby». En este contexto, relativizó la idea de decisiones meramente personales de figuras como Donald Trump, argumentando que se trata de «líneas de estrategias que están estudiadas».
Finalmente, Laurnagaray consideró que China y Rusia han actuado con inteligencia estratégica para capitalizar los movimientos de Washington. «Yo lo veo más como una inteligencia estratégica de Rusia y China de aprovechar los movimientos que está haciendo los Estados Unidos», concluyó, pintando un escenario donde la rivalidad entre grandes potencias se redefine a partir de la crisis en Medio Oriente.

