La Auditoría General de la Nación (AGN) iniciará en los próximos meses una auditoría de gestión sobre la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat). El foco estará puesto en los procedimientos de control, alerta y trazabilidad que permitieron la distribución de ampollas de fentanilo contaminado en establecimientos de salud del país durante el año pasado, un episodio que derivó en numerosas víctimas fatales y que se encuentra bajo investigación judicial.
Un pedido del Congreso tras una crisis sanitaria
La decisión de auditar responde a un pedido formal del Congreso de la Nación, realizado a raíz de la grave crisis de salud pública que se desató a partir de marzo de 2024. El objetivo central del trabajo de la AGN será analizar los sistemas de vigilancia y los controles preventivos en la producción, fiscalización y distribución de medicamentos por parte de la Anmat, para el período comprendido entre enero de 2023 y agosto de 2025.
La voz de los familiares en el proceso
Como parte de la etapa preparatoria, la AGN convocó a un taller de planificación participativa para este jueves, al que asistirán técnicos especialistas y organizaciones de la sociedad civil. Confirmaron su participación familiares de personas afectadas por el fentanilo contaminado, quienes buscarán aportar su perspectiva para identificar «puntos críticos» en la gestión regulatoria. Desde la AGN aclararon que su labor no constituye una investigación judicial, sino una auditoría de control de gestión destinada a detectar desvíos y recomendar mejoras.
Fallas en la trazabilidad y el monitoreo
El caso puso en evidencia serias deficiencias en el sistema de seguimiento de medicamentos controlados. En declaraciones previas ante una comisión legislativa, el juez federal Ernesto Kreplak había señalado la «ausencia de trazabilidad» y criticó la falta de información «suficiente ni oportuna» por parte de la Anmat durante la emergencia. El magistrado destacó que el organismo dependía del propio laboratorio productor para retirar el fármaco y ejercer la fiscalización, careciendo de datos esenciales.
El alcance de la contaminación
Los lotes problemáticos, producidos en Laboratorios Ramallo bajo la marca HLB Pharma, totalizaron más de 150.000 unidades. Solo el Hospital Italiano de La Plata, que investigó un brote infeccioso en sus terapias intensivas, había adquirido 10.000 ampollas de uno de esos lotes. De seis lotes producidos, en dos se comprobó la contaminación bacteriana.
Los representantes de las víctimas plantearán en el taller que lo ocurrido no debe verse como un hecho aislado, sino como una posible manifestación de «fallas concurrentes» en distintos mecanismos de control estatal. Subrayarán que la intervención de la AGN es crucial en áreas de alto riesgo, donde eventuales fallas pueden tener consecuencias directas sobre la vida y la salud de la población.

