Un equipo de astrofísicos detectó, tras cinco años de observaciones con el radiotelescopio ALMA, un viento proveniente de Sagitario A*, el agujero negro central de la galaxia.
Un equipo de astrofísicos de la Universidad de Northwestern (Reino Unido) encontró pruebas concluyentes de la existencia de un viento emitido por el agujero negro supermasivo Sagitario A* (Sgr A*), ubicado en el centro de la Vía Láctea. El hallazgo, publicado en The Astrophysical Journal Letters, responde a una búsqueda de más de 50 años.
Según las leyes de la física teórica y los modelos aceptados sobre evolución galáctica, los agujeros negros no solo atraen materia, sino que también la expulsan en forma de viento o chorros debido a la energía generada en el proceso de acreción. Hasta ahora, no se había podido observar ese fenómeno en Sgr A* por las dificultades técnicas.
El estudio, liderado por Mark Gorski y Elena Murchikova, utilizó cinco años de observaciones del Atacama Large Millimeter/Submillimeter Array (ALMA) en Chile. Los investigadores construyeron la imagen más nítida del gas molecular frío que rodea al agujero negro, a una distancia de aproximadamente un pársec (tres años luz).
Mediante un nuevo método de calibración, eliminaron las señales de radio del agujero negro, obteniendo una imagen 100 veces más profunda y 80 veces más nítida que mapas previos. La imagen reveló una cavidad en forma de cono, de casi un pársec de largo y 45 grados de ancho, desprovista de gas molecular frío.
“Si soplas material caliente desde el agujero negro, este no va a querer coexistir con el material frío. O bien va a empujar el material frío hacia afuera o lo va a calentar”, explicó Gorski.
Para confirmar el hallazgo, los autores compararon sus resultados con observaciones del Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA, que había detectado emisiones brillantes de rayos X en la misma región. La coincidencia de las estructuras respaldó la hipótesis del viento. Los astrofísicos estiman que el viento ha estado activo durante al menos 20.000 años.

