La psicoterapeuta infantil Katrin Glatz Brubakk, enviada por Médicos Sin Fronteras, relata cómo el trauma extremo ha llevado a decenas de niños en Gaza a dejar de hablar. Más de un millón de menores han sufrido traumas graves, según la especialista.
La psicoterapeuta infantil Katrin Glatz Brubakk viajó a Gaza con Médicos Sin Fronteras (MSF) en 2024 y 2025 para trabajar con niños que perdieron la habilidad de hablar. En declaraciones a BBC Mundo, Brubakk afirmó: «No hay ningún niño en Gaza que no esté traumatizado. Hay más de un millón de niños que han sufrido traumas graves».
Brubakk relató que encontró decenas de casos de niños que dejaron de comunicarse. Médicos locales indicaron a Al Jazeera que se trata de un «número creciente».
Según la terapeuta, cuando un niño sufre un trauma grave y vive en condiciones de gran incertidumbre durante mucho tiempo, su sistema nervioso puede bloquearse. «La forma de protegerse es retrayéndose. El lenguaje forma parte de ello», explicó.
Brubakk describió el caso de Adam, un niño de 5 años que presenció la muerte de su padre tras un impacto de proyectil. «Adam también resultó gravemente herido: perdió una pierna y la otra estaba herida. Tras presenciar la muerte de su padre, el niño dejó de hablar», detalló.
La especialista señaló que el trauma extremo afecta físicamente al cerebro: la amígdala, responsable de emociones intensas, aumenta de tamaño, mientras que la corteza prefrontal, encargada de la planificación y regulación emocional, se subdesarrolla. «Si un niño permanece en un estado como el de Adam, retraído, sin desarrollo ni lenguaje, tendrá problemas más adelante en la vida», afirmó.
Brubakk también trabajó con Mona, una niña de 6 años con quemaduras en todo el cuerpo tras un bombardeo que mató a dos de sus hermanos. «Con Mona empezamos con pompas de jabón. Yo las llamo ‘pompas de esperanza’ porque literalmente les infunden esperanza a estos niños», declaró.
La terapeuta comparó la situación en Gaza con otros conflictos en los que trabajó durante 12 años. «El nivel de trauma que vi en Gaza y el nivel de destrucción es simplemente incomparable a cualquier otra cosa que haya visto», sostuvo.
Desde octubre de 2023, tras los ataques de militantes palestinos en territorio israelí en los que murieron unas 1.200 personas y más de 200 fueron tomadas como rehenes, según autoridades israelíes, las fuerzas de Israel han matado a más de 20.000 niños en Gaza y han dejado a más de 41.000 heridos, según UNICEF. En total, los ataques israelíes mataron a más de 72.000 personas, la mayoría civiles, e hirieron a más de 172.000, de acuerdo al ministerio de salud de Gaza.
Israel justifica sus ataques por la necesidad de defender a sus tropas y hacer frente a la amenaza de los militantes de Hamás. Hamás e Israel se han acusado mutuamente de violar el acuerdo de alto el fuego.

