La relación entre el presidente de Racing Club, Diego Milito, y el exentrenador Gustavo Costas se rompió tras la eliminación en la Copa Sudamericana y la forma en que se manejó públicamente la despedida.
Racing Club atraviesa horas de definiciones tras la salida de Gustavo Costas. Aunque en un principio la ruptura parecía haberse dado en buenos términos, en las últimas horas trascendió que Diego Milito quedó molesto por cómo se manejó la situación y, según fuentes cercanas, se siente «traicionado» por el entrenador.
La eliminación de Racing en la fase de grupos de la Copa Sudamericana fue el factor determinante para la finalización del ciclo de Costas. El empate 2-2 frente a Caracas en Avellaneda aceleró la decisión de la dirigencia, que este sábado le comunicó oficialmente al entrenador que no continuaría en el cargo.
El propio Costas había reconocido después de ese partido que el semestre del equipo fue «muy malo» y asumió responsabilidades. Sin embargo, también dejó un mensaje dirigido a la dirigencia al preguntar qué clase de mercado de pases afrontaría el club. «Tenemos que ver si el club está dispuesto a gastar», declaró.
La relación entre Milito y Costas nunca terminó de consolidarse. Aunque ambos son ídolos del club, desde la dirigencia indicaron que el vínculo estaba sostenido por la necesidad y el contexto, más que por una coincidencia futbolística. Milito asumió como presidente un mes después de la conquista de la Copa Sudamericana 2024 y mantener a Costas parecía inevitable por el respaldo popular que tenía el entrenador.
Racing estuvo cerca de quedar eliminado en la primera fase del Torneo Apertura, luego quedó afuera ante Rosario Central en cuartos de final y sufrió una eliminación en la Sudamericana, donde ya no tiene chances pese a que debe jugar la última fecha frente a Independiente Petrolero. El 31 de mayo jugará en Jujuy contra Defensa y Justicia por los 16avos de Copa Argentina.
La reunión decisiva se realizó este sábado por la mañana en las oficinas del Cilindro. Allí, Milito y Sebastián Saja le comunicaron personalmente a Costas que la decisión estaba tomada. Según trascendió, el entrenador aceptó el desgaste y ambas partes acordaron inicialmente una salida consensuada. La idea era que Costas dirigiera los últimos dos partidos del semestre y luego realizara una conferencia de prensa junto al presidente para anunciar el final del ciclo. Sin embargo, la situación cambió después de que públicamente se conociera que Racing había decidido despedirlo.
Según informó el periodista Daniel Avellaneda, en la dirigencia cayó mal cómo quedó expuesta la situación y Milito sintió que el entrenador instaló públicamente que fue despedido unilateralmente. Allí surgió el malestar del presidente, que hoy se siente «traicionado» por el manejo del cierre de la historia.
Racing deberá resolver también la cuestión contractual, ya que Costas había renovado a comienzos de año hasta diciembre de 2028 y aún le restan dos años y medio de vínculo.

