Un equipo de investigadores universitarios en China identificó compuestos presentes en la melaza que, aplicados mediante un aerosol, logran reducir los microorganismos causantes del mal olor bucal en perros.
Un conjunto de científicos universitarios en China examinó los residuos generados por el proceso de refinación del azúcar. La investigación identificó que la melaza contiene compuestos vegetales con características específicas. En las pruebas de laboratorio, estas sustancias mostraron un potencial para detener la progresión de los organismos microscópicos que perjudican las piezas dentales de los perros.
La proliferación de bacterias específicas en las encías y la placa provoca un desbalance en la boca. Estos organismos emiten gases sulfúricos cuando se alimentan. El ensayo eligió a diez perros de familias individuales que sufrían este problema. Para analizar los cambios químicos, el equipo utilizó un extracto directamente en la trompa de los ejemplares.
Los resultados se observaron en la primera hora después de la aplicación del aerosol. Los evaluadores humanos no notaron olores desagradables y los instrumentos confirmaron que los elementos químicos volátiles se habían reducido. El producto no encubrió la situación, sino que eliminó los componentes que producían el aliento.
El uso del producto todos los días durante un mes modificó el estado de la saliva en los animales. Se evidenció gracias al monitoreo una disminución significativa de los ácidos grasos asociados a microorganismos perjudiciales. Durante el transcurso de las cuatro semanas del tratamiento, las poblaciones bacterianas más riesgosas disminuyeron en la cavidad bucal.
Este descubrimiento funciona a través de tres procesos que ocurren al mismo tiempo en el cuerpo. Las moléculas retienen los elementos volátiles de la saliva antes de que se evaporen. Además, con el transcurso de los días disminuyen la presencia de las colonias bacterianas y bloquean las enzimas que producen las sustancias olorosas.

