La minera San Jorge inició la búsqueda de capitales internacionales para financiar la construcción de la mina en Uspallata, tras obtener la adhesión al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones.
La minera San Jorge ha comenzado a sondear inversores internacionales para financiar el proyecto PSJ Cobre Mendocino, luego de asegurar su ingreso al Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI). La gestión de los fondos y la ingeniería financiera quedó a cargo del Royal Bank of Canada (RBC), según lo acordado por los propietarios de la compañía durante la última convención PDAC en Canadá.
El proyecto, ubicado en Uspallata, tiene un costo estimado inicial de 630 millones de dólares, aunque existe la posibilidad de escalarlo hasta 891 millones en los próximos años, considerando mantenimiento y cierre. “Con la inestabilidad institucional histórica de Argentina, el RIGI se convirtió en un instrumento que a nivel mundial se considera para fondear proyectos”, señaló Fabián Gregorio, presidente de San Jorge.
El RIGI ofrece beneficios como la reducción del impuesto a las Ganancias al 25%, amortización acelerada de bienes, estabilidad cambiaria y fiscal, y la garantía de giro de divisas por 30 años. Gregorio destacó que el proyecto PSJ Cobre Mendocino suma atractivos propios, como su baja dificultad de concreción y la disponibilidad de infraestructura hídrica y energética.
San Jorge encomendó al RBC gestionar el financiamiento total sin comprometer patrimonio neto ni participación accionaria. Se barajan tres opciones: inversión convencional, streaming (fijar precio futuro del cobre) o entrega de mineral extraído a cambio de capital. Los primeros sondeos incluyen potenciales interesados de China, India, países árabes, Estados Unidos y Europa.
De concretarse la financiación, la construcción podría iniciar a fines de 2026 o, en un cálculo más conservador, a principios de 2027.

