En un mensaje grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, el presidente Javier Milei se refirió este viernes por la noche al fallo judicial que resultó favorable para la Argentina en la demanda vinculada a la expropiación de YPF. El mandatario calificó la jornada como «un día de festejo» para el país.
Un alivio para las cuentas públicas
Milei destacó que el veredicto evita al Estado un desembolso de miles de millones de dólares, una cifra que describió como virtualmente impagable. En su alocución, realizó una comparación del monto con una cantidad equivalente a decenas de millones de jubilaciones mínimas, subrayando el impacto que hubiera tenido una sentencia en contra.
El Presidente atribuyó este resultado a la labor de su equipo de gobierno, mencionando específicamente la pericia jurídica y diplomática desplegada durante el proceso. «Se logró torcer el destino a nuestro favor», afirmó, describiendo la resolución como un triunfo de la perseverancia.
Críticas al pasado y un anuncio legislativo
Un mensaje contra «la arrogancia populista»
En su discurso, el mandatario realizó fuertes críticas a gestiones anteriores, vinculando el origen del litigio a lo que denominó «arrogancia populista». Aseguró que su administración está «levantando los platos rotos» de decisiones pasadas que, a su juicio, sumieron al país en una aventura judicial riesgosa.
Milei fue enfático al rechazar que el fallo pueda interpretarse como un aval a la gestión que concretó la expropiación en 2012. «Nada puede estar más lejos de la verdad», sostuvo, considerando una «afrenta» cualquier intento de apropiación política del resultado por parte de figuras de aquel momento.
Una reforma legal en camino
Como parte de las consecuencias inmediatas del caso, el Presidente anunció que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso de la Nación un proyecto de ley para modificar la actual Ley de Expropiaciones. Este movimiento busca, según sus palabras, que el liberalismo implique «hacerse cargo de los errores del pasado» y sentar nuevas bases para el futuro.
El mensaje concluyó con un tono de celebración y alivio, marcando un punto de cierre a un capítulo de incertidumbre jurídica y financiera para el Estado argentino. La cadena nacional, medio utilizado para la comunicación, dio marco a un anuncio que el gobierno considera de gran trascendencia histórica y económica.

