En un gesto de respaldo explícito, el presidente Javier Milei y los principales referentes de La Libertad Avanza ratificaron su apoyo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante un acto público realizado el viernes. La muestra de unidad ocurre en medio de la creciente presión judicial que enfrenta el ministro coordinador por una investigación sobre viajes a Punta del Este, un tema que ha copado la agenda mediática en las últimas semanas.
Unidad estratégica en el oficialismo
Fuentes oficiales confirmaron que existe un consenso dentro del Gobierno para sostener la figura de Adorni en su cargo. Este apoyo atraviesa a todas las líneas internas, desde la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, hasta el estratega Santiago Caputo y referentes como los hermanos Menem. La decisión se basa en argumentos de estabilidad política y pragmatismo, buscando evitar una crisis interna que podría tener repercusiones en la gestión y en los mercados.
El temor a un «cimbronazo» económico, similar al registrado en ocasiones anteriores con cambios de funcionarios clave, es uno de los factores que pesa en la decisión de mantener al jefe de Gabinete. La administración evalúa que, en un contexto inflacionario complejo, la salida de Adorni podría generar incertidumbre indeseada.
La agenda pública como escudo
La estrategia gubernamental para contrarrestar el foco en la situación judicial de Adorni consiste en integrarlo activamente en la agenda de anuncios positivos. Su participación en la inauguración de un Centro de Formación de Capital Humano en La Paternal, junto al presidente y al CEO de YPF, Horacio Marín, fue parte de este plan. El acto coincidió con el fallo favorable a Argentina en el juicio por YPF en Estados Unidos, permitiendo proyectar una imagen de gestión y celebración.
El desafío judicial y la opinión pública
Mientras el Gobierno muestra unidad, la causa judicial avanza. Recientemente, una nueva declaración testimonial ante el juez federal Ariel Lijo contradijo la versión pública de Adorni sobre quién pagó los viajes a Uruguay, fortaleciendo la hipótesis del fiscal Gerardo Pollicita. Esta situación pone al oficialismo ante un dilema: cuánto tiempo puede sostenerse a un funcionario cuyo nombre está asociado diariamente a una investigación penal.
Según reconocen voces del entorno presidencial, el tema ha tenido un impacto significativo en la opinión pública, con sondeos que reflejan datos desfavorables para el jefe de Gabinete. Aunque confían en que la noticia positiva sobre YPF pueda ayudar a cambiar el clima, no descartan que, si el panorama se agrava, el propio Adorni evalúe dar un paso al costado para no perjudicar al Gobierno que integra.
Por ahora, el plan es mantenerlo al frente de anuncios de gestión y se evalúa incluso que retome las conferencias de prensa periódicas. El objetivo es claro: desplazar el foco de lo judicial hacia la gestión, en un intento por estabilizar su figura y, por extensión, la del propio Gabinete.

