Con el cambio de estación, la empresa internacional de reservas Booking.com publicó una guía con los mejores lugares del país para disfrutar del otoño. La selección prioriza destinos con menor afluencia turística, paisajes naturales de colores intensos y una oferta de actividades en contacto con la naturaleza.
El encanto otoñal de las Sierras de Córdoba
La región de las Sierras de Córdoba y Traslasierra fue incluida por su transformación en esta época del año. Los tonos ocres, rojizos y dorados cubren las laderas, creando un escenario propicio para el senderismo y el avistaje de aves. La gastronomía local y la tranquilidad son otros de los atractivos que posicionan a esta zona como un refugio ideal para una escapada.
Los otros cuatro destinos imperdibles
San Martín de los Andes, Neuquén
Reconocido internacionalmente por su hospitalidad, este destino patagónico ofrece un espectáculo visual con los bosques de lengas y coihues cambiando de color. El Lago Lácar actúa como espejo de este paisaje, ideal para la fotografía y las caminatas.
Mendoza y sus viñedos
La provincia cuyana invita a combinar la experiencia enológica con la naturaleza. Recorrer bodegas y viñedos bajo el cielo otoñal, y complementar la visita con excursiones al Parque Provincial Aconcagua, es una de las propuestas más sólidas de la temporada.
La Quebrada de Humahuaca, Jujuy
La serenidad y los colores de la puna se realzan en otoño. Pueblos como Tilcara y Purmamarca, junto con sus cerros multicolores, ofrecen una inmersión en la cultura y las tradiciones del noroeste argentino con un clima más templado.
El Chaltén, Santa Cruz
Conocida como la capital nacional del trekking, esta localidad es la recomendación para los amantes de la aventura. La vista del Cerro Fitz Roy y los senderos que rodean el pueblo presentan una oportunidad única antes de la llegada del invierno austral.
Una temporada con ventajas
Según explicó Jimena Gutiérrez, gerente general de Booking.com para Argentina, el otoño se caracteriza por una atmósfera más relajada en estos destinos. Además de la belleza paisajística, los viajeros pueden encontrar tarifas más accesibles en alojamientos y una menor concentración de visitantes, lo que permite una experiencia más pausada y de mayor conexión con el entorno.

