La situación en la Patagonia, más concretamente en Chubut, continúa siendo crítica por los nuevos focos de incendios forestales que desde hace semanas afectan las zonas de Epuyén y El Hoyo. El avance de las llamas, potenciado por altas temperaturas, vientos intensos y la falta de lluvias, obligó a tomar medidas de emergencia, entre ellas la autoevacuación de los vecinos de la zona.
Según el último relevamiento, ya se quemaron más de miles de hectáreas, pese al intenso trabajo de brigadistas, bomberos y vecinos autoconvocados que intentan proteger viviendas, animales y áreas productivas.
Las condiciones climáticas siguen siendo un factor determinante: el Servicio Meteorológico Nacional prevé altas temperaturas durante toda la semana sin precipitaciones significativas en los próximos días, lo que mantiene elevado el riesgo de propagación.
“Esto no termina más”. Esa frase, repetida con angustia por los pobladores de Chubut, resume el clima que se vive en las últimas horas tras una fuerte reactivación de los incendios forestales en la zona de Epuyén y en el área del Parque nacional Los Alerces. Las altas temperaturas registradas ayer y hoy, sumadas a la muy baja humedad, generaron un escenario crítico que volvió a poner en alerta a comunidades enteras.
Ante el avance del fuego, muchas familias comenzaron a autoevacuarse por prevención. Este miércoles, la jornada amaneció cubierta de humo y con visibilidad reducida, una postal que profundizó la preocupación en la región.
Los bomberos ingresaron a pie en sectores de difícil acceso, realizaron recorridas permanentes y tareas de enfriamiento para evitar nuevos focos. Según confirmaron fuentes locales, las llamas ya arrasaron bosques nativos en el valle del arroyo Planicie, en los cañadones de El Trueno y en el sector de Bahía Las Percas, áreas de alto valor ambiental que quedaron seriamente afectadas.
El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, reiteró en diálogo con LN+ que los incendios fueron provocados de manera intencional y aseguró que la investigación judicial avanza. “Por primera vez en mucho tiempo vamos a dar con los responsables”, afirmó, y señaló que la recompensa es de 50 millones de pesos.
Torres pidió evitar especulaciones y sostuvo que la identificación de los responsables marcará un punto de inflexión en las condenas por este tipo de delitos. “La sociedad va a exigir que la pena sea coherente con la magnitud del daño”, remarcó. Aunque reconoció que la lluvia trajo algo de alivio, aclaró que el fuego “sigue activo” y que no hay margen para relajarse.
Desde el operativo en terreno, el presidente de Bomberos de El Bolsón, Juan Carlos Martínez, advirtió que el escenario continúa siendo inestable. Explicó que el fuego permanece dentro de los árboles y se reactiva con viento y altas temperaturas.
“Lo peor que nos puede pasar es bajar la guardia”, señaló en LN+, y describió el combate como “un trabajo arduo” que exige guardias permanentes y recorridas constantes. Para sostener el operativo, se implementaron rotaciones cada ocho horas y se reforzaron los equipos con bomberos de distintos cuarteles del país, además del apoyo aéreo enviado desde otras provincias.
Mientras tanto, las autoridades insistieron en que el turismo no corre riesgo y pidieron no cancelar viajes a la región.
Chile vive por estas horas una similar situación de desesperación por los incendios forestales que atraviesan el sur de su territorio, tal como ocurre en la Argentina.
En el caso del país trasandino, los focos ígneos dejaron a su paso al menos 19 víctimas fatales hasta el momento y unas 50.000 personas evacuadas, según confirmó el presidente Gabriel Boric. “Tenemos la certeza de que ese número va a aumentar”, afirmó el mandatario chileno, que viajó a la ciudad de Concepción para liderar las labores de control de las llamas.

