Un análisis del editor internacional de BBC News, Jeremy Bowen, señala que los líderes de Estados Unidos e Israel calcularon mal la guerra contra Irán y han perdido el control de las consecuencias.
Según un análisis del editor internacional de BBC News, Jeremy Bowen, Donald Trump y Benjamin Netanyahu creían que una victoria sobre Irán serviría para reconfigurar Medio Oriente. Sin embargo, la región se está transformando de una manera no esperada: la República Islámica de Irán no ha sido derrotada, y el riesgo actual es una crisis de desgaste permanente y prolongada, que oscilará entre la tensión y el conflicto abierto.
Bowen sostiene que el régimen iraní ha demostrado ser más resistente de lo que Trump y Netanyahu habían supuesto. La más reciente de las consecuencias es el derribo por parte de Irán de un helicóptero Apache estadounidense. La tripulación sobrevivió; de haber muerto, probablemente se habría producido una respuesta mucho más contundente.
El análisis indica que Trump ha apostado por alcanzar un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz y pactar los términos de las negociaciones a largo plazo sobre cuestiones clave, como las reservas de uranio enriquecido de Irán y sus planes nucleares. La guerra es impopular en Estados Unidos y el presidente busca una salida que pueda presentar como una victoria.
Bowen recuerda que, cuando llevaron a sus países a la guerra contra Irán el último día de febrero, Trump y Netanyahu emitieron declaraciones en vídeo reflejando la convicción de que se avecinaba un momento de cambio histórico. Trump afirmó: «Al gran y orgulloso pueblo de Irán, les digo esta noche que la hora de su libertad está cerca. Refúgiense. No salgan de casa. Afuera es muy peligroso. Caerán bombas por todas partes. Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Esta será probablemente su única oportunidad en generaciones». Netanyahu declaró: «Esta coalición de fuerzas nos permite hacer lo que he anhelado durante 40 años: aplastar por completo al régimen terrorista. Esto es lo que prometí y esto es lo que haremos».
Según el análisis, Trump esperaba una victoria rápida, similar a la captura del presidente de Venezuela. Ambos líderes subestimaron la resiliencia, la crueldad y la astucia del régimen islámico. Los estados petroleros del Golfo, aliados de Estados Unidos y, en algunos casos, de Israel, han sufrido golpes devastadores. El régimen iraní cree que su supervivencia puede traducirse en una capacidad de disuasión a largo plazo frente a Estados Unidos e Israel.
Bowen señala una divergencia entre Trump y Netanyahu. Una parte clave de la estrategia iraní consiste en vincular la guerra en Líbano con la guerra en el Golfo. Al frenar los planes de Israel de atacar Beirut, Trump ha demostrado implícitamente que acepta ese vínculo. Netanyahu declaró que no aceptaría tal vinculación, calificándola de «intolerable y completamente inaceptable».
El análisis concluye que, cuando se cerró el estrecho de Ormuz en marzo, surgieron graves advertencias sobre las consecuencias económicas mundiales. La vía marítima clave permanece cerrada y, a falta de avances diplomáticos significativos, resulta difícil imaginar que vuelva a abrirse a corto plazo.

