El King’s College Hospital de Londres habilitó una sala de cuidados intensivos al aire libre en su azotea, con jardines y espacio para seis pacientes. La iniciativa busca evaluar si la exposición a la naturaleza acelera la recuperación de pacientes graves.
El King’s College Hospital, en el sur de Londres, puso en funcionamiento una unidad de cuidados intensivos al aire libre ubicada en la azotea del edificio. Es la primera de su tipo en el Reino Unido y cuenta con espacio para seis pacientes, quienes pueden conectarse a tomas de electricidad y oxígeno alojadas en una caja impermeable junto a cada cama.
La primera paciente en utilizar la sala fue Hollie Allan, de 29 años, quien permaneció dos meses en cuidados intensivos. Fue trasladada desde la unidad cerrada hasta la azotea. Allan declaró: “Se me había olvidado lo que se siente al estar al aire libre”.
Según informó el hospital, la sala está diseñada para que pacientes en estado crítico puedan recibir atención al aire libre con todo el soporte vital necesario. Los médicos tienen previsto monitorear la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y los niveles de dolor de los pacientes para determinar si la exposición al aire libre contribuye a acelerar la recuperación.
El Dr. Phil Hopkins, médico especialista en cuidados intensivos del King’s College Hospital, afirmó: “No solo queremos salvar vidas. Queremos devolverlos a sus vidas tan pronto como sea posible”.
La vegetación de la azotea fue diseñada por la paisajista Sarah Price, quien trabajó junto al arquitecto Nigel Dunnett, fallecido antes de la finalización del jardín. Los parterres incluyen flores perfumadas como madreselva, jazmín y lavanda, así como follaje de diversas texturas y gramíneas.
El costo de construcción del jardín superó los 2,7 millones de dólares, fondos recaudados por la organización benéfica del hospital. El director ejecutivo del hospital, Clive Kay, señaló que espera que el modelo conduzca a “estancias más breves y a un mejor aprovechamiento de las instalaciones de cuidados intensivos”, y que podría replicarse en otros hospitales del Servicio Nacional de Salud de Reino Unido.

