El bicarbonato de sodio se utiliza en jardinería para equilibrar el pH del suelo, actuar como fungicida preventivo y repeler insectos de forma natural.
El bicarbonato de sodio es utilizado por aficionados y expertos en jardinería como un recurso para el cuidado de plantas en macetas. Según indican fuentes del sector, sus propiedades químicas permiten corregir problemas comunes en el sustrato doméstico.
Uno de los principales usos es la regulación del pH de la tierra. El agua de riego o el uso continuado pueden volver el suelo excesivamente ácido, lo que dificulta la absorción de nutrientes por parte de las raíces. Al esparcir una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio, se estabiliza el pH y se genera un ambiente más equilibrado para el crecimiento vegetal.
Además, el bicarbonato de sodio actúa como fungicida preventivo. Su aplicación en el follaje ayuda a frenar la proliferación de microorganismos que pueden afectar la salud de las plantas. También funciona como repelente casero de insectos: espolvoreado alrededor de los canteros, crea una barrera que aleja a los insectos sin recurrir a insecticidas comerciales.
El uso de bicarbonato de sodio en jardinería representa una alternativa económica y sustentable. Un kilo de este producto se comercializa en plataformas como Mercado Libre a un precio de 6.450 pesos argentinos.

