El astro argentino realizó gestos desde la cancha para apaciguar el malestar de los simpatizantes, que reclamaban mayor cercanía del equipo.
Durante el triunfo de Inter Miami por 2-0 frente a Portland Timbers, Lionel Messi protagonizó un momento inusual al intervenir para calmar a los hinchas que coreaban cánticos de reclamo hacia los jugadores.
En el segundo tiempo, desde las gradas se escuchó: “Jugadooores… respeten a la hinchaaada, saluden a la geeeente, que nunca pide naaaada”. Ante esto, Messi levantó la mano derecha en señal de desaprobación por los insultos y luego realizó gestos de agradecimiento hacia los plateístas. Cerca del final del partido, también aplaudió a los simpatizantes en un intento por bajar la tensión.
El malestar venía creciendo desde la derrota en el clásico de Florida ante Orlando City. Durante la semana, grupos de hinchas habían anunciado que no llevarían banderas ni bombos al estadio como forma de protesta por la falta de gestos del equipo hacia la tribuna.
Rodrigo De Paul también intentó calmar los ánimos al pedir apoyo a los hinchas tras una jugada y señalarse el escudo de Inter Miami. Sin embargo, al finalizar el partido, Messi, De Paul y Luis Suárez se retiraron directamente al vestuario sin saludar a la barra, algo que llamó la atención por no ser habitual.
El próximo domingo, Inter Miami recibirá a Philadelphia Union en el Chase Stadium, en lo que será el último partido de Messi y De Paul antes del Mundial.

